lunes, 9 de marzo de 2015

La Enfermera-Matrona en la historia y el arte griego.

En casi todas las culturas a través de la historia, las mujeres han sido ayudadas y cuidadas por otras mujeres durante el parto. Una de estas mujeres es sin duda la partera, "La matrona". En la imagen es muy evidente el momento del parto y se puede observar la cabeza del bebé, saliendo de la vulva de la madre. La parturienta se representa en la posición de cuclillas, una posición en desuso actualmente pero que sin duda era utilizada como una de las mejores maneras para parir. Además, la madre parece estar centrada y tranquila con la ayuda que recibe de parte de las otras mujeres que la sostienen y apoyan.
                          

Grabado Ateniense. Siglo V antes de EC.  

En la Grecia Clásica, las comadronas o “maiai” (partera), gozaban de elevada dignidad y alto reconocimiento social, en estrecha relación con los filósofos, lo mismo que el arte de la Partería, o Mayéutica. La ley ateniense exigía para ejercer este oficio, haber sido madre y no estar ya en edad de procreación.

La madre de Sócrates, Phainarité, fue comadrona y de la analogía que estableció el filósofo con el oficio de su madre, nombró Mayéutica a su método filosófico.

Las parteras atenienses sabían más sobre las mujeres y la reproducción que cualquier médico hipocrático, quien seguía quedando excluido de la atención al parto salvo, una vez más, como ejecutores de embriotomías.

Además de asistir al parto, controlaban el embarazo haciendo indicaciones sobre alimentación, hábitos nocivos, ejercicio, relaciones sexuales.

Prescribían afrodisíacos y anticonceptivos, inducían abortos, decidían sobre el futuro de los recién nacidos y hasta arreglaban casamientos.

Había divisiones entre las que eran poseedoras de una experiencia y destreza superior y conocimientos de farmacología dietética y cirugía, requeridas para asistir partos distócicos, ocasionalmente junto a un médico varón, y las que por su menor formación eran llamadas en casos de partos sencillos.

Durante el parto que se realizaba en casa la comadrona usaba la silla obstétrica, drogas como la Artemisa para acelerar el parto, ejercicios respiratorios para disminuir el dolor, masajes vaginales con aceite para facilitar el alumbramiento, dilataciones de cuello, versiones internas al objeto de obtener presentaciones cefálicas, usaban el tacto vaginal y describían la morfología del útero grávido.

Esta atención  pre hipocrática estaba basada, como vemos, en lo sobrenatural y lo empírico.

Dos siglos más tarde el panorama cambió y como consecuencia la actitud respetuosa hacia las comadronas fue cambiando para dar paso a los hombres de ciencia quienes fueron los encargados de asistir los partos y proscribiendo de alguna manera los cuidados de las mujeres.

Lo reafirma la leyenda de Agnodice (300 a. de C.), comadrona de Atenas que en rebeldía por esta nueva forma de proceder de los atenienses se disfrazaba de hombre para asistir los partos, cuyo interés por proveer de atención a las mujeres que sentían innumerables reparos frente a la ayuda masculina, le llevó a transgredir las normas en su afán de conocer la ciencia.

Más información en:
http://visualizingbirth.org/classical-greek-image-of-woman-giving-birth
- Parteras, comadrónas, matronas, evolución de la profesión desde el saber popular al conocimiento científico.
Dr. D. Fernando Conde Fernández el día 13 de diciembre de 2011.
- Mitología, medicina y enfermería en la Grecia antigua. Pilar Darriba Rodriguez. Supervisora de formación continuada de Enfermería.
C.Hosp. "A.Marcide. Ferrol.




No hay comentarios:

Publicar un comentario