miércoles, 3 de mayo de 2017

La carta inacabada. Pintura. 1901. Vereshchaguin

La carta inacabada. Pintura. 1901
Autor: Vasili Vasílyevich Vereshchaguin. 1842/1904.
Una enfermera atiende a un soldado herido en los últimos momentos de su vida. Secuencia de cuatro óleos sobre lienzos.
La guerra es devastadora y de horribles consecuencias en las personas y sus vidas. Adelantado a su tiempo, Vasili, militar convertido en pacifista por su experiencia directa en el combate, reflejó en su obra las escenas de barbarie y muerte sin sentido, mostrando a los soldados como el elemento más importante en la guerra y su víctima principal.
En el hospital 1901.
Unos compañeros traen en camilla a un soldado herido al hospital, ante la mirada de una enfermera.
Carta a la madre. 1901.
La enfermera escribe, dictadas por él herido, las palabras dirigidas a su madre.


Carta inacabada 1901.
Ante la pérdida de conciencia, la enfermera toma la mano del moribundo.



Carta inacabada para siempre. 1901.
La enfermera de pie ante el soldado muerto y la carta en el suelo, bajo la cama.
Vasili Vasílyevich Vereshchaguin nació el 14 de octubre de 1842, en Cherepovets, Rusia, en el seno de una familia acomodada, en Arthur, Manchuria, 13 de abril de 1904. Y fue un pintor realista de la segunda mitad del siglo XIX, conocido por sus representaciones de escenas bélicas, tanto contemporáneas como históricas.
Reconocido incluso fuera de Rusia expuso en Europa y en los Estados Unidos. Su reconocimiento y éxito se debió fundamentalmente por cuestionar la guerra y el combate, fue un crítico con los conflictos bélicos, que a menudo lo puso en conflicto con los poderes del gobierno ruso.
Como hijo de un noble y terrateniente, de Vasili se esperaba que realizara una carrera militar o diplomática. A la edad de ocho años, sus padres lo matriculados en la escuela de cadetes de Alexander, una institución educativa en San Petersburgo, dónde se preparó y entró en la academia naval de la que se graduó con honores en 1860, pasó desapercibido como estudiante más y parecía tener un futuro prometedor en la carrera naval.
Sin embargo, durante los años de su educación en las artes militares, desarrolla una pasión por el arte de la pintura y comienza a asistir a clases nocturnas en La Academia de Artes de San Petersburgo, a principios de 1858 y, en 1860, poco después de graduarse en la Academia Naval, se matricula a jornada completa en la academia de artes.

Vasili Vasílyevich Vereshchaguin. 1842-1904.
La Educación académica se basaba enteramente en los principios de la clasicismo tardío, no le satisfacía, a pesar de recibir una medalla de plata por su obra Ulises matando a los pretendientes de Penelope,  y dejo la academia. El mismo año (1864) entró en la academia de bellas artes de París, donde estudió con el famoso Jean Leon Gerome. Pero en la academia de París también, las normas clásicas y la práctica de copiar de la antigüedad y las obras maestras del pasado eran frecuentes.
En busca de nuevos temas Vereshchaguin viajó al Cáucaso, donde realizó una serie de bocetos y estudios, dedicado a la vida y a las costumbres de los pueblos locales. En 1867, se ofreció al servicio del ejército ruso en los actuales Kazajstán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán y participó en acciones militares contra el emir de Bujará. Por su valentía en la defensa de Samarcanda, fue galardonado con la mayor condecoración militar de Rusia la orden de San George. Su obra “Turkestán " realizada sobre bocetos y los estudios realizados durante la guerra, también le trajo una gran fama y reconocimiento en la clase alta rusa.
Muchas de las obras de Asia central no son del gusto de sus comandantes, debido a su " falta de patriotismo." Vasili se esfuerza por describir las realidades de la campaña lo más fielmente posible, mostrando derrotas rusas y el destino a menudo trágico de Rusia. Por ello fue obligado a destruir algunas de las obras. Poco después, dejó Rusia durante dos años. 
Las escenas de la barbarie y la muerte de Asia central le produjo una gran impresión.
Las reflexiones filosóficas sobre las consecuencias catastróficas de toda la guerra se reflejan en su imagen la apoteosis de la guerra (1871), que muestra una pirámide de calaveras en medio del desierto quemado, las ruinas de una ciudad en el fondo. En el marco, el pintor escribió su dedicación a todos los conquistadores, pasados, presentes y futuros, siendo una condena inequívoca de la guerra.

La apoteosis de la guerra. 1871.
En 1877-78, luchó en la guerra Ruso-Turca en los Balcanes, Aunque se oponía a la guerra, sintió que era su deber documentar todo con detalle y nunca eludido su deber, siempre estaba en el grueso de la pelea. Fue herido varias veces. Odiaba ver la muerte, a menudo sin sentido, de simples soldados, fueran rusos o turcos. Por lo tanto, representa a ambos, sin perder sus sentimientos patrióticos. A diferencia de las pinturas de batalla contemporáneas que representan la guerra como una especie de desfile, los cuadros de Vasili, revelaron la crueldad, mostrando a los soldados como el elemento más importante en la guerra y la víctima principal.

En la serie de los Balcanes, fue capaz de mostrar algunos de la incompetencia y la imprudencia de los comandantes rusos, lo que dio lugar a un grave conflicto con el gobierno. Alexander II dijo de él que era una sucia escoria, o un loco. El pintor tuvo que abandonar Rusia una vez más. Tuvo grandes exposiciones fuera de Rusia, pero tanto en Europa como en los Estados Unidos, las autoridades militares prohibieron a los soldados y a los estudiantes de las escuelas militares visitar las exposiciones.

Durante sus viajes a la India, creó su célebre serie India, con gran variedad de materias y técnicas, de los bocetos realizados hábilmente de los monumentos arquitectónicos a retratos y escenas de género profundamente psicológicos. El motivo de algunas de las pinturas fue la opresión del pueblo indio por el poder colonial británico.


Algunas de sus obras con escenas bélicas.
Un viaje al imperio turco, por la actual Siria e Israel en 1888, dio lugar a un conjunto de cuadros sobre temas religioso cristiano, aunque de forma convencional, fue censurada en los países católicos y en Rusia. En una exposición en Viena, un fanático religioso salpicó ácido y arruinó dos pinturas: la sagrada familia y la resurrección.

En 1890 Vasili volvió a Rusia y se estableció en Moscú donde dedicó los últimos 15 años de su vida, en una serie de pinturas dedicadas a la campaña rusa sin éxito de Napoleón y la guerra de 1812, aunque ejecutada en su estilo duro y realista, estos trabajos son los más idealizados y patrióticos.

En 1901-1903, Vereshchaguin viajó a Filipinas, Estados Unidos, Cuba y Japón. Su trabajo en su serie de Japón fue interrumpido por el inicio de la guerra Ruso-Japonesa.

El que terminó siendo un pacifista, tubo la muerte de un soldado, a bordo del buque insignia ruso, el 13 de abril de 1904, hundiéndose tras golpear una mina.


martes, 18 de abril de 2017

La voz invisible. Novela.

Ser enfermera era su vida, pero un hecho inesperado cambió su destino.
Cèlia Matheu es enfermera en el Hospital de Sant Pau en Barcelona. Una fría madrugada aparece una mujer inconsciente en la playa y Cèlia descubre con consternación que la desconocida es Martina Constans, una amiga que murió ahogada en marzo de 1987 cuando el ferry en el que viajaba naufragó. 



Cèlia, Martina y Nora fueron inseparables durante la adolescencia, y si aquella noche de agosto no hubieran entrado al recinto del hospital, sus vidas habrían sido otras. 
Con un pulso contundente y una narrativa cuidadosa, La voz invisible, dibuja un fresco del día a día en el microcosmos de un gran hospital, de las vidas, sueños y frustraciones de los que deciden velar por las vidas de otros olvidándose en ocasiones de las suyas propias. 
Una historia que nos habla de la fragilidad del destino y de las metamorfosis que todos sufrimos por los vaivenes de la vida.

Gisela Pou Valls (Castellar del Vallès 1959) es una escritora y guionista española. Ha participado, entre otros, en los guiones de las series dramáticas El súper, de Telecinco, y en los de la televisón autonómica catalana TV3 Poblenou, Secrets de família, Laberint d’ombres, Nissaga de poder, Ventelplà y El cor de la ciutat. 

La autora ha desarrollado su carrera en lengua catalana fundamentalmente con obras  de narrativa infantil y juvenil, y de las novelas Les Soroll de fons y Sense la mare. 
Su primera obra en castellano fue El silencio de las viñas.

Entrevista  a la autora, en la emisora de radio “Onda cero”  el 06/11/2015, donde explica cómo y el porqué de la novela y el que la protagonista fuera una enfermera.


Más información:




martes, 11 de abril de 2017

En recuerdo de la Clínica Sagrada Familia y su Escuela de ATS.

Según los noticieros ha abierto sus puertas a la asistencia el nuevo hospital de la serranía en Ronda (Málaga), desde aquí expresamos nuestros mejores deseos para que todos los componentes del Equipo de Enfermería, puedan desempeñar su trabajo en las mejores condiciones posibles en su atención a los pacientes y familiares, deseo que hacemos extensible al resto del equipo sanitario, administrativo y de mantenimiento.

Y con su apertura, también ha llegado, el cierre de las antiguas instalaciones del que fuera hospital general básico de la serranía y antes Clínica Sagrada Familia.
Entrada posterior  y acceso a la Clínica tras la primera expansión. 

Vista aérea, que permite ver el edificio de la Clínica en su origen y tras él con diseño semicircular la primera expansión.

La Clínica fue planificada y construida por la desaparecida Caja de Ahorros de Ronda (CAR), y abrió sus puertas allá por el año 76 del siglo pasado. 
Día de su inauguración oficial de la Clínica. En la foto el Director de la Caja de Ahorros de Ronda, en el centro , a la derecha Manuel R. Sabater  y tras el dos ATS más, con uniforme y capa.

Bendición de las instalaciones, en quirofano. En la foto aparecen dos ATS en uniforme y la propia publicación de la Caja de Ahorros dice que "a inauguración  asistieron casi la totalidad de los médicos y practicantes de Ronda y comarca".
En poco tiempo, la Clínica, afrontó su primera ampliación, aumentando el número de quirofanos, nuevas áreas de encame, una Unidad de Vigilancia Intensiva, y también un área Docente.
Los dirigentes de la CAR y los gestores de la Clínica, conscientes del desarrollo sanitario que se estaba produciendo por aquellos años, y en colaboración con la Facultad de Medicina de la Universidad de Málaga (UMA), pusieron en marcha una Escuela de Ayudantes Técnicos Sanitarios, en la que se formaran a profesionales y así poder cubrir la escasez que había, en aquel tiempo, en el propio centro y también en la comarca. Así nació la Escuela Mixta de ATS “Sagrada Familia”.
Componentes de la 1ª Promoción  de ATS y los profesores.
Escuela Mixta "Sagrada Familia" 
La docencia recaía fundamentalmente en los profesionales médicos y algunos ATS del propio centro sanitario. 
Componentes de la 2ª Promoción  de ATS.
Escuela Mixta "Sagrada Familia"
Solo hubo 2 promociones, 1976/79 y 1977/80.
Quién os escribe está muy vinculado a la Clínica y a su Escuela. Ahí pasó parte de su vida y no solo laboral.
Instantánea de una jornada de actualización clínica. 
La Escuela cerro debido al cambio académico que se produjo al desaparecer la ayudantia en medicina. En 1977 por el Decreto 2128, se transformaron en España las enseñanzas conducentes al título de ATS por las de DUE (Diplomado Universitario en Enfermería). 
Compañeras en instalaciones de la Unidad de Cuidados Intensivos.
Posteriormente llego la gran transformación sanitaria en Andalucía y con ella la integración de la Clínica en el Servicio Andaluz de Salud. Cambio de nombre y poco a poco fue cambiando su estructura y asumiendo nuevas áreas asistenciales, que a su vez ponían en evidencia sus carencias, fundamentalmente, de infraestructura y diseño, convirtiéndose en un centro obsoleto.
Compañeras en instalaciones de la Unidad de Cuidados Intensivos.
Tengo entre mis mejores recuerdos a aquellos compañeros de estudio, profesores y evidentemente a muchos más en el trabajo diario, algunos, incluso, ya se fueron. 
Un saludo a todos. 

Mi agradecimiento a los compañeros que me han facilitados fotos para la publicación:
M.R. Fernandez T. 
J. M. Rincón A.
  

jueves, 6 de abril de 2017

Doreen Norton y su escala.

Escala de Norton.
¿Qué profesional de la enfermería no ha oído hablar de la escala de Norton y de su impacto en la prevención en las úlceras por presión, es decir esas lesiones que aparecen en las personas que se ven obligadas a permanecer en cama?
Lo que no sabrán todos es que lo que hoy día parece obvio, fue el trabajo de investigación en los años 50 del siglo pasado, de una ENFERMERA inglesa. 



Doreen Norton, (1922-2007), fue la hija mayor de Henry Thomas Norton, ingeniero de refrigeración, y su esposa, Winifred Clara, enfermera psiquiátrica. Abandona la escuela a los catorce años para trabajar en el negocio de su padre durante seis años. Sin embargo, tras su ingreso en un hospital de aislamiento con escarlatina a la edad de once años, decide ser enfermera.
Norton comenzó los estudios de enfermería en 1942 en el Hospital St Charles de Londres. Fue enviada a las urgencias del hospital Horton, dónde permanece ocho meses, pedir cambio de puesto, regresa al hospital St Charles, donde trabaja en un pabellón de ancianos situado en el sótano del hospital, comúnmente conocido como la sala de  "castigo", en cambio le gustó el trabajo. Terminó sus estudios y se inscribió como enfermera en 1946.
Inicialmente trabajó en salas con pacientes tuberculosos. Contrae la enfermedad y requirióe tratamiento durante un año en el hospital Sidcup. En 1951 obtiene su certificado de enfermería de tuberculosis con honores y una beca de la Asociación de Salvamento Hospitalario, y entró en la nueva unidad de cirugía torácica en el Hospital Colindale. 
Más tarde amplía sus conocimientos en enfermería geriátrica, en el Hospital St Charles, durante el cual visita al geriatra pionero Marjory Warren y también trabajó en el departamento de geriatría ambulatoria del Hospital General de Edgware.
En 1952 deja el NHS por un año para unirse a su hermana, Joan, para cuidar a su madre que estaba severamente discapacitada con dolorosa artritis reumatoide. Ella adaptó la casa, aplicando las lecciones que había aprendido durante su carrera de enfermería, y convenció a los cirujanos para enderezar las rodillas de su madre, para que tuviera una vida mucho más activa. Norton describió estos éxitos en un libro de gran éxito, El cuidado de los ancianos en casa (1957), que tuvo tres ediciones.
A partir de 1956 Norton trabajó dos años como trabajador social para el fondo del hospital del Rey Edward, evaluando a ancianos en listas de espera para la admisión.
En este momento conoció a Norman Exton-Smith, con quien obtuvo una beca de la Corporación Nacional para el Cuidado de Personas Mayores para ella y una colega, Rhoda McLaren, para llevar a cabo un estudio de dos años de pacientes mayores. Publicado en 1962 como Investigación de Problemas de Enfermería Geriátrica en el Hospital, se centró en  el problema y el manejo correcto de las úlceras por presión, que hasta entonces eran tratadas con gran variabilidad y sin protocolo consensuado. 
Su publicación le aporta el reconocimiento internacional al poner al servicio de la enfermería el uso de la escala de riesgo de UPP conocida por “Norton”. Así como tratamiento adecuado. 
Entre 1963 y 1966 Norton fue enfermera investigadora en la Escuela de Diseño Industrial del Royal College of Art, donde influyó en el diseño de la cama ajustable King's Fund y más tarde en un investigador de enfermería del Edgware General Hospital. Durante este tiempo, apoyada por una beca de Nuffield, evaluó los problemas prácticos de enfermería y su solución en pacientes a largo plazo (atención continua) en 300 hospitales. El informe fue publicado en 1966. Luego se trasladó al departamento de estudios de enfermería en la Universidad de Edimburgo, donde completó con éxito una maestría en 1969 en el equipo de enfermería básica. A partir de entonces, hasta 1972, trabajó para el servicio de asesoría de salud de Escocia, y visitó cada hospital de larga estancia en Escocia. Entre 1973 y 1982, cuando se jubiló, trabajó como oficial de enlace de investigación de enfermería, luego consejera científica principal para la investigación clínica de enfermería, para la autoridad sanitaria regional del Sudoeste del Támesis. Comenzó a trabajar en una tesis de doctorado, que nunca acabó.
Fue elegida como una de las primeras becarias del Colegio Real de Enfermería en 1976 y nombrada OBE en 1977.
Un año después fue invitada a dirigir la cátedra de enfermería gerontológica en la Case Western Reserve University en Cleveland, Ohio: este fue el primer puesto del mundo, que mantuvo hasta 1984. Ayuda en el trabajo de sala exasperando a las autoridades universitarias que le dijeron que ella estaba allí para enseñar y no para aquel trabajo. Entre 2002 y 2004 recibió el primer premio a la trayectoria profesional de la revista British Journal of Nursing, abrió una sala de veinticuatro camas en el Hospital Universitario, Lewisham, que fue dirigido por ella, y galardonada con una beca honorífica por la Universidad de South Bank de Londres.
Miembro fundador de la Royal College of Nursing de Investigación y presidente fundador de la Sociedad de la Escuela de Enfermería Geriátrica. Ella aconsejó a las autoridades sanitarias y la Fundación para Discapacidad,  fue miembro de  consejos editorial y muchos comités nacionales. Dío conferencias por todo el Reino Unido y en el extranjero, interviendo muchas veces en la BBC, y publicó libros, informes y muchos artículos, siempre reconociendo la gran ayuda se le dio por su hermana.
En su retiro, soltera, vivió sus últimos días con su hermana Joan en Worthing, Sussex, y murió en el hospital de Worthing el 30 de diciembre de 2007, tras una hemorragia cerebral.  
Más información y fuentes:

miércoles, 29 de marzo de 2017

La enfermera Rose Church junto a un astronauta.

Rose Church fue la primera enfermera que trabajo en la NASA, la Agencia Aeroespacial Norteamericana.
Como es lógico, todos sabemos que nuestra profesión no solo se ejerce en un centro hospitalario y aquí tenemos un ejemplo del trabajo de empresa, en este caso una empresa de altos vuelos.


Si la foto resulta curiosa, una típica enfermera junto a un típico astronauta, más curiosa es la historia de cómo consiguió el puesto de trabajo por aquellos años.
La Sra. Church - que era su nombre profesional - respondió una demanda de trabajo en 1951 para una enfermera industrial en McDonnell Aircraft y consiguió el trabajo.
La compañía fabricaba aviones de combate en su planta de Lambert Field. En 1959, ganó un contrato del gobierno para construir la cápsula de Mercurio, que iba a ser el primer vehículo espacial tripulado de Estados Unidos. 
Foto de Rose en el Museo del Aire y Espacio del Gran San Luis, donde se exhiben gran parte de sus recuerdos. 
Resultó que un empleado de la compañía McDonnell Douglas, en St. Louis, Missouri, había oído que la estaban considerando la necesidad de contratar a un "médico aeroespacial", no se lo pensó dos veces y "Ella creó el trabajo, lo solicitó y lo ganó".
La compañía anunciaba trabajo para un médico aeroespacial. La enfermera  Church esperó hasta que estuvo en la sala para la entrevista con Mr. Mac, y que hablara con ella del tema, entonces le lanzó su argumento:
"Donde hay un médico, siempre hay una enfermera", dijo.
El Sr. Mac contestó: "Déjeme ver si hay algo así."
Lo hizo y le dijo a la Sra. Church que de acuerdo pero que necesitaba entrenamiento adicional, incluyendo entrenamiento físico y buceo.
Rose explicando el funcionamiento de un traje espacial del programa Mercurio. 
Museo del Aire y Espacio del Gran San Luis 
Rose Church se matriculó en la escuela nocturna de la Universidad de Washington, tomó clases de buceo en la YMCA en Brentwood, y se convirtió en la enfermera de los primeros siete astronautas, mientras se entrenaban en la instalación de McDonnell. Siempre estaba preparada para una emergencia en las cámaras de compresión simulando la ingravidez del espacio dónde entrenaban los astronautas.

Fue una de los primeras en llegar al lugar del suceso en 1966 cuando dos astronautas, Elliot See y Charles Bassett, murieron cuando su avión de entrenamiento de dos asientos se estrelló durante el mal tiempo en el edificio donde se construyeron las cápsulas astronautas.

Así Rose Church compartió los primeros programas espaciales, como “Mercurio y Géminis”, en los que participaron los conocidos astronautas John Glenn el primero en orbitar al rededor de la Tierra, Alan Shepard, el primer americano en el espacio y Gus Grissom.  Y Neil Armstrong, el primer hombre en caminar sobre la luna.

Revista Life-1961- 3 de Marzo- El equipo de primeros astronautas -Glenn-Grissom-Shepard
El 20 de febrero de 1962, Glenn orbitó la Tierra en la nave espacial Friendship. Unos meses más tarde, McDonnell ganó el contrato para construir el programa Gemini, el vehículo espacial de próxima generación. Fueron los años de gloria para la empresa que más empleados tenía en Missouri. Los astronautas eran como estrellas del rock y la enfermera Church tenía un asiento en la primera fila.
La tercera fase de la exploración espacial fue el proyecto Apolo, para llevar un astronauta en la luna. Cuando McDonnell no ganó ese contrato, y la Sra. Church dejó la compañía en 1967 y trabajó de instructor de natación.

El Grupo Mercurio Siete en 1960. Fila posterior: Alan Shepard, Gus Grissom, Gordon Cooper; fila de frente: Wally Schirra, Deke Slayton, John Glenn, Scott Carpenter. Este fue el único momento en que  aparecerían juntos en trajes de presión. Slayton y Glenn están usando botas de trabajo pintadas con aerosol.
Rose Church, murió el 2 de noviembre de 2012 a los 90 años, en la residencia Mari de Villa, en el oeste del condado de St. Louis, tras sufrir una neumonía. Soñó con ir a la luna, incluso compuso listas de personas que llevaría con ella. Nunca hizo ese viaje, pero fue la primera "enfermera aeroespacial" para el programa espacial de Estados Unidos.

Más información y fuentes: 

miércoles, 22 de marzo de 2017

Enfermeras en el manejo de autoclaves.

Enfermeras en el manejo de autoclaves para la esterilización de diverso material de uso sanitario.
Uno de los lugares donde estuve al comienzo de mis prácticas de estudiante, fue por el área de urgencias, dónde además de las salas de asistencia, había un quirófano, una sala de partos y una sala con una autoclave. En aquel tiempo las enfermeras, auxiliares y también los estudiantes, cuando no había labor asistencial, tenían que preparar pequeños sobres con torundas, con gasas, paquetes de compresas con y sin testigo para Rx. y todo lo necesario, tanto textil como instrumental de cirugía menor y mayor, y esterilizarlo.
Hoy día, gran parte de esa labor la realizan empresas especializadas que abastecen a los hospitales de gran parte de ese material y de otros productos nuevos que han sustituido a los clásicos textiles. Circunstancia que ha modificado la dinámica de trabajo en esas áreas. 

Estudiantes de enfermería en el Hospital Roosevelt de Nueva York, 1938. Publicación de la revista LIFE, sobre la enfemería en los años 30. Eliza Berman @lizabeaner 6 de mayo de 2015
Una autoclave es un recipiente de presión metálico de paredes gruesas con un cierre hermético que permite trabajar a alta presión para realizar una reacción industrial, una cocción o una esterilización con vapor de agua. Su construcción debe ser tal que resista la presión y temperatura desarrollada en su interior. La presión elevada permite que el agua alcance temperaturas superiores a los 100 °C. La acción conjunta de la temperatura y el vapor produce la coagulación de las proteínas de los microorganismos, entre ellas las esenciales para la vida y la reproducción de éstos, hecho que lleva a su destrucción.

La estudiante de enfermería Joyce Collier carga el autoclave con ropa de cama y prendas de vestir en el módulo de aislamiento en el Hospital de St. Helier. Una vez esterilizada, la ropa se lleva a lavar. Joyce lleva una máscara y guantes de goma para protegerse de los gérmenes. 
Carshalton, Surrey, Inglaterra, Reino Unido Frente civil, Segunda Guerra Mundial.
En nuestro caso hablemos de la esterilización por vapor a presión se lleva a cabo en una autoclave. Estos equipos emplean vapor de agua saturado, a una presión de 103 kPa por encima de la presión atmosférica, lo que permite que la cámara alcance una temperatura de 121ºC. El tiempo de esterilización usualmente es de 15 minutos, sin embargo, en algunas oportunidades, dadas las características del material, es necesario variar el tiempo de esterilización.

Dos enfermeras vestidas con trajes distintos de diferentes períodos de tiempo como parte de un concurso que celebra el aniversario de la Asociación de Alumnas de Enfermeras del Hospital Universitario de Mujeres. 1938.
Facultad de Medicina de la Universidad de Pensilvania.
Cuando se utiliza este método es importante controlar en la autoclave la relación entre la temperatura, la presión y el tiempo de exposición, ya que éstos son factores críticos en el proceso. Sólo cuando el vapor se coloca bajo presión, es cuando su temperatura aumenta por encima de los 100ºC y esto permite alcanzar las temperaturas de esterilización (121ºC). Entre las ventajas de este método de esterilización tenemos que no deja residuos, las autoclaves modernas son sencillos de manejar y es un método rápido de esterilización. Éste es el método de elección para esterilizar materiales termoestables y no sensibles a la humedad como medios de cultivo, cultivos de microorganismos para descartar, lencería, uniformes, instrumentos quirúrgicos, etc. Entre sus desventajas están que no permite la esterilización de materiales sensibles al calor y materiales no miscibles con el agua como es el caso de polvos, aceites y grasas.

Más información y fuentes:

http://time.com/3841878/national-nurses-week/

https://es.wikipedia.org/wiki/Autoclave

miércoles, 15 de marzo de 2017

En estado crítico. Película.

El Sr. Potter, cama nº 5, es el paciente protagonista de la película, inmóvil en su cama, no llama a la enfermera ni protesta por la comida, no abre los ojos ni habla, solo mueve compulsivamente el dedo índice, con un ritmo que parece sin sentido.  A su alrededor, se mueven los demás personajes de esta historia: sus dos hijas, sus abogados, los directivos del hospital, el joven y prometedor médico interno Werner Ernst (James Spader), y la encantadora y lenguaraz Stella, ENFERMERA cuyo papel borda Helen Mirren. 
- Película propia, para hablar de ética, eutanasia, ensañamiento terapéutico, cuidados intensivos sin necesidad de tocar al paciente, conflicto familiar, etc.-


Seguimos con la historia: 
El cuerpo del señor Potter ha sido el objeto de múltiples intervenciones: lleva un marcapasos, operado de la vesícula, con una colostomía, le amputaron los dedos del pie izquierdo, sometido a diálisis renal y a cirugía exploratoria del abdomen y hasta a una operación de cataratas. Aun así, la "lechuga del frigorífico del Dr. Ernst" parece que tiene más posibilidades de recuperar la conciencia, según la autorizada opinión del propio Ernst. Está, Potter, en eso que se llama "estado vegetativo persistente". 
Provisto de toda clase de seguros sanitarios, tiene derecho a un “código completo”, lo que significa que en el hospital se hará todo lo necesario para mantenerle con vida o, según la traducción de la ENFERMERA al “lenguaje médico”, que “le hicimos pasar un infierno antes de morir”. 
Los pacientes en ésta Unidad, no tienen muchas expectativas de salir adelante. Muchos de ellos, como Potter, están en coma irreversible. Otros no han perdido la conciencia, pero sus órganos vitales sí han perdido la capacidad para funcionar por sí solos. Son, casi todos, lo que llamaríamos enfermos terminales, aunque el fulgurante desarrollo de los cuidados intensivos, del que se nos da cuenta en la película, ha vuelto obsoleta la categoría: hoy ya no existe ningún estado que sea realmente terminal, nos explica un enfermero especializado, sino sólo pacientes a los que se decide no mantener con vida. Y eso, en el Memorial Hospital depende básicamente de tu póliza de seguro médico. Por supuesto, haber dejado de ser un enfermo terminal strictu sensu no te libra de las máquinas y de los tubos ni mejora mucho tu condición, pero morir, lo que es morir, no parece que sea ya el problema sino, acaso, para algunos, la solución.
Pero ni Potter ni Stella podrán hacer nada por aclarar el cada vez más negro futuro que le espera, una vez que se descubra que ha ofrecido una información que no debía a quien no debía.
La dificultad de una buena práctica profesional en un ámbito empresarial como el que refleja la película, propio de los Estados Unidos, nos da una pista del por qué ese ámbito no es el más adecuado para la sanidad. Otra pista nos la da la observación de Stella, cuando se entera de la última factura mensual de Potter: “con ese dinero podría darse de comer a todos los niños del barrio”. En términos más generales e interrogativos: ¿es el mercado el mejor sistema de asignación de los recursos cuando de lo que se trata es de la satisfacción de las necesidades más básicas de las personas? ¿No serán los cuidados intensivos de enfermos terminales un derroche injustificado de recursos en tanto haya otras necesidades más perentorias?
El final de la historia permite una salida para que, el médico Werner y la enfermera Stella puedan dedicarse en cuerpo y alma a su verdadera labor, que es la misma que la de todos: velar por los intereses de los demás, cada uno haciendo lo que mejor sabe.
Por cierto, lo que el señor Potter, antiguo telegrafista de la marina, tecleaba consciente o inconscientemente, una y otra vez, era una secuencia que en morse significa... 

Reparto:
Dirección: Sidney Lumet
Reparto: James Spader, Kyra Sedgwick, Helen Mirren,  Albert Brooks, Anne Bancroft, Jeffrey Wright, Philip Bosco y Colm Feore.
Título en V.O.: Critical Care
Nacionalidades: USA y Australia Año: 1997.
Duración: 109 min. - Género: Comedia – Color
Guion: Steven Schwartz - Fotografía: David Watkin 
Música: Michel Convertino
Calificación: Mayores 13 años


Más información y fuentes: