viernes, 12 de julio de 2019

Enfermero y Director-Presentador de documentales.

El otro día en Sanlúcar de Barrameda, Diverenfermero vió un cartel con motivo del 500 aniversario de la primera vuelta al mundo y a poco que indagó encontró que entre los actos conmemorativos aparece un enfermero sanluqueño de 25 años, Juan Jesús Diánez, nada menos que con un documental de 40 minutos dirigido y presentado por él. El documental está centrado en la gesta más importante de la Era de los Descubrimientos, la Primera Circunnavegación a la Tierra, en la que Sanlúcar y Andalucía jugaron un papel crucial. En él intervienen 18 personas relacionadas con esta efemérides y ha sido grabado en más de 35 localizaciones.
“Durante meses me he despertado con Magallanes y he soñado con Elcano”, Juan Jesús Diánez, director y presentador del documental Rumbo a las Molucas confiesa como el rodaje de este film de 40 minutos lo ha convertido en un auténtico “enganchado” de este hito histórico.
Todo comienza con el sueño de poder promocionar su tierra y hacer partícipe al resto de ciudadanos de esta importante gesta histórica. “Fui a la Diputación de Cádiz con un dossier y la idea de cómo quería hacer el documental, quienes saldrían y que enclaves visitaría”. Para sorpresa del joven director, la institución gaditana aceptó su proyecto y al poco tiempo comenzaba el rodaje de esta trepidante aventura histórica.
“Hemos tratado de sintetizar los hechos para acercarlos de la forma más sencilla a la población”, explica, “85 horas de rodaje dan para mucho, y hay que sumarle las 200 de trabajo de edición y montaje”. Pese a los inconvenientes, el tiempo invertido y las noches de insomnio estudiando las hazañas de Magallanes, Elcano y sus valientes navegantes, este testimonio audiovisual resume a grandes rasgos la hazaña de la Primera Vuelta al Mundo.
Juan Jesús Diánez. Foto se su Blog.
 “Sin duda esta producción me ha cambiado la vida”, asegura, “a nivel profesional pero también personal porque una vez que comienzas a conocer esta gesta te engancha”. Además, confiesa que jamás pensó que llegaría “tan lejos”. Con más de 10.000 reproducciones en YouTube esta producción audiovisual, que apenas cuenta con unos meses de existencia, ya es conocida en toda la provincia.
El documental se dio a conocer el pasado mes de marzo en el Auditorio de la Merced de Sanlúcar, desde entonces se ha difundido en el propio canal de You Tube de forma gratuita y manteniendo la filosofía divulgativa que ha impulsado su creación desde el principio.
Para conseguir una síntesis histórica han sido necesarios, “solo para empezar”, puntualiza Juan Jesús, “tres meses de guión”. Dado el arduo rigor histórico que debía alcanzarse. “Los navegantes capitaneados por Magallanes no buscaban dar la vuelta al Mundo, solo una ruta para llegar a las Islas Molucas”, partiendo de su propio error inicial, el director ha rebuscado entre libros de Historia, archivos antiquísimos y numerosas fuentes orales para constatar la historia de los aventureros que dieron una vuelta completa al globo terráqueo.
Nada en esta producción audiovisual ha quedado al azar. “Quería que el número de invitados que participasen en el desarrollo de la historia coincidieran con los 18 navegantes que volvieron a Sanlúcar en el año 1522″. Por ello, Juan Jesús invitó a grandes personalidades para nutrir el relato con sus conocimientos sobre esta gesta histórica, como el sanluqueño Manuel Parodi, doctor en Historia y uno de los mayores expertos sobre la Circunnavegación, Liliane Dahlmann, presidenta de la Fundación Casa de Medina Sidonia, Enrique Torres, vicealmirante de la Armada Española, entre otras muchas personas pertenecientes a campos periodísticos y navales.
Además, la producción cuenta con más de una treintena de localizaciones que van desde la reconstrucción de la Nao Victoria hasta el Archivo de Indias de Sevilla, el Palacio Ducal y la Torre del Oro y otros.  
.En el archivo de la Casa de Medina Sidonia, dónde pudo leer y tocar cartas del siglo XVI. Foto publicada en el diario La voz del sur. 
 Un objetivo divulgativo
“La circunnavegación a la Tierra representa una gesta comparable con la llegada del hombre a la Luna”, apunta Juan Jesús, “el problema es que muchas personas no conocen este hecho”. Por lo tanto, y desde un primer momento, este documental se realiza con el objetivo prioritario de divulgar la efemérides que este año 2019 conmemoramos.
“Queremos despertar el interés de los ciudadanos por conocer su propia historia y fomentar así la conservación de nuestro patrimonio”, explica el director. Para ello, el discurso utilizado durante los 40 minutos de film tiene un tono didáctico a la par que ameno, “la aspiración es alcanzar la máxima difusión posible de la gesta”.

Lógicamente Juan Jesús tiene Instagram: @juanjesusdianez; Página de Facebook: Juan Jesús Diánez; Twitter: @juanjesusdianez; canal de You Tube: https://www.youtube.com/channel/UCfePjlYN0uUI-ZW6Twj2WiA
Dónde no solo habla de su experiencia vivida con el documental, también escribe entre otros temas, como vive su profesión enfermera. Felicidades y adelante.

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lunes, 8 de julio de 2019

Enfermeras en un buque hospital chino.

El barco forma parte de la Armada China y fue construido lógicamente para prestar su ayuda a los heridos en guerra. Actualmente a bordo del Daishan Dao o "Arca de la Paz" no hay armas sino personal e instrumental sanitario.
Dentro de la política diplomática china y como gesto de buena voluntad mediante el programa “Misión Armonía” desde 2008, este moderno buque hospital del ejército de China recorre gran parte del mundo, fundamentalmente aquellos países con relaciones comerciales con china y que a la vez tienen ciertas necesidades sanitarias.
Entre sus campañas en los últimos años, incluyó entre sus puertos de destino a Tanzania, las Islas Seychelles y Banglades. 
Parte de las enfermeras que trabajan a bordo del buque hospital y que esperan la llegada de los primeros pacientes de Mombasa, Kenia. 2010.



El pasado año 2018 su recorrido incluyó  Colombia, República Dominicana, Ecuador, Papua Nueva Guinea, Vanuatu, Fiji, Tonga, Granada, Dominica y Antigua y Barbuda. Una de las visitas más comentadas por los noticieros fue la realizada en septiembre a Venezuela. Su programa proporciona ayuda sanitaria gratuita a los residentes de los puertos que visita.

Enfermera en una de las salas de encame del buque hospital. 



Entre las especialidades que se atiende todo el equipo están medicina interna, cardiología, neumología, oftalmología, gastroenterología, pediatría, dermatología, ginecología, enfermedades infecciosas y medicina tradicional china, entre otras. Sus intervenciones quirúrgicas más frecuentes son las de cataratas, extracción de vesícula, endoscópica, hernia, etc.

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martes, 2 de julio de 2019

Las emocionantes palabras de la enfermera que abraza a un bebé sin vida.

Sabemos que los bebés prematuros son grandes héroes que luchan por sobrevivir y gracias a los avances técnico/científicos cada vez son más los que consiguen salir adelante. Pero no siempre sucede así y esta imagen, junto a las palabras que la acompañan, nos presentan una triste realidad, transmitiéndonos la emoción de una enfermera que abraza a un bebé sin vida.
Resulta inimaginable el dolor por el que pasan los padres al perder un hijo, así como toda su familia, pero en pocas ocasiones nos planteamos lo que sienten en estos casos las personas cercanas a un bebé hospitalizado, los profesionales que lo cuidan, que pasan mucho tiempo con él y a los que, sin duda, también se les va algo si el pequeño muere.
La enfermera de la foto es Brittany Denise, de Ohio, Estados Unidos, y sus palabras son todo un homenaje a los recién nacidos prematuros o enfermos que no sobreviven. Compartir sus palabras, a la vez, puede ser un homenaje a la profesión, un reconocimiento de la dura y compleja labor que hacen. Porque nos cuenta lo agradable de su trabajo, cuando todo sale bien, pero también la parte más dura.
La enfermera Brittany Denise abrazando al bebe sin vida. 


Brittany quiso sostener al bebé ya sin vida y así los vemos en esta emotiva imagen que ha compartido en Facebook con el permiso de la familia del bebé y que nos transmite todo el cariño que se le puede llegar a tener a un recién nacido, tan frágil, cuando pasas tanto tiempo con él intentado que salga adelante. Os dejamos con el texto que nos ha emocionado.
"Como la mayoría sabe, trabajo como enfermera. Realizo mis tareas en cuidados intensivos con bebes prematuros o enfermos. Mucha gente piensa que nuestro trabajo es sólo alimentar y hacer mimos a los bebés, lo cual en ocasiones tengo el privilegio de hacer, pero mi trabajo implica mucho más.
Tengo que cuidar a niños que nacen varios meses antes de tiempo como para sobrevivir sin los avances actuales de las unidades neonatales. Trabajo con el equipo encargado de hacer el seguimiento de los latidos del corazón de los bebés, comprobar que respiran y que el sistema de respiración artificial funcione siempre.
Hago diagnósticos, los cuido y me ocupo de darles sus medicamentos. Le enseño a los nuevos padres a cambiar los pañales de su frágil bebé por primera vez. Pongo al bebé en el pecho de la madre por primera vez (a menudo con muchos cables y tubos), cuando ella no ha podido sostenerlo durante días, tal vez semanas. Consuelo a la madre cuando no puede estar con su bebé, los bebes prematuros pasan por tratamientos que nadie se puede imaginar. Celebro con los padres cada pequeña mejora, cada vez que se retira un cable, cada nuevo gramo de peso.
Vivo con los padres la alegría de poder llevarse su bebe a casa, después de haber pasado meses en las salas de cuidados intensivos. Veo maravillas. Soy testigo de cómo la vida vuelve y cómo puede vencer todos los obstáculos. Pero a veces no es así...
También tengo que ayudar a reanimarlos cuando su corazón se para o cuando sus pequeños cuerpos sencillamente no pueden luchar más. Me maldigo a mí misma pensando qué podríamos haber hecho mejor o de manera diferente cuando todas las opciones médicas se han terminado. Dejo a esos tiernos pequeños en brazos de sus padres cuando ya ni la ciencia ni todas las medicinas del mundo son suficientes. Les doy los medicamentos para que no sufran en sus últimos momentos de vida en este mundo. Ayudo a hacer moldes y pequeños recuerdos que sus familias amarán para siempre.
Sí, mi trabajo como enfermera puede parecer simple. Pero la vida me muestra cada día que es mucho más que eso.
Comparto recuerdos con las familias y reímos y lloramos juntos. El hospital se convierte en su casa. Yo abrazo a los padres cuando dejan la habitación de sus hijos por última vez y espero que mis palabras les puedan dar cierto consuelo. Muchas veces, lloro de camino a casa, en la ducha o antes de dormirme. Tengo el apoyo de mis compañeras. Todas esas otras enfermeras con las que tengo la fortuna de trabajar. Aprendo de su sabiduría y experiencia.
La fotografía ha sido compartida con el consentimiento de la madre para mostrar la lucha por la que pasamos. La foto la hicieron cuando el pequeño ya nos había dejado, y fue una bendición estar con él, aunque fuese por tan poco tiempo. Sé que las enfermeras del fondo se sienten de la misma manera. Foto tomada por la maravillosa Ashley Trainer-Smas.

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https://www.facebook.com/photo.php?fbid=890842567728792&set=a.170557849757271&type=3&theater

viernes, 21 de junio de 2019

Enfermeras en el trabajo. Vida cotidiana en la URSS.

Vladimir Rolov es el famoso fotógrafo, periodista y verdadero maestro ruso del arte fotográfico. Comenzó a hacer sus primeras fotos en la URSS, siendo solo un niño, y ya lleva más de 45 años haciendo estupendas obras.
En la actualidad, Rolov, vive en Alemania, es autor y coautor de diez libros, autor de más de 300 artículos, organizador de 12 exposiciones fotográficas en Rusia, América del Norte y Europa.
Varias páginas de internet muestras parte de sus obras que muestran escenas de la vida cotidiana en los últimos años de lo que fue la Unión Soviética. Entre ellas las que muestran algunas escenas del trabajo diario de las enfermeras.
Enfermera rusa administrando un fármaco intramuscular a una pequeña.
Fotografía de Vladimir Rolov.
V. Rolov nació en 1953. Su primera cámara, una maquina muy simple y de cierto tamaño, fue un regalo por su octavo cumpleaños de uno de sus tíos, que era fotógrafo.  Ya a la edad de 13 años, Rolov se convirtió en periodista fotográfico independiente en el periódico de una fábrica de tractores. Así es como comenzó su vida en el periodismo, aunque más tarde se graduó en el Instituto Politécnico de Chelíabinsk y estudió una ingeniería, se fue a trabajar al periódico. Viajó mucho a diferentes rincones de los Trans-Urales para fotografiar la vida simple de la gente común: lecheras, constructores, maestros y policías. "Tomo fotos de personas porque las amo".
En 1982, el periódico "Rusia soviética" publicó las primeras imágenes de Rolov, y ese mismo año lo llevó a trabajar como fotógrafo de prensa en los Urales y en Siberia occidental. En 1985, se convirtió en jefe del departamento de ilustración de la oficina editorial de Moscú.
En 1989, Rolov fue a Alemania para estudiar en la Universidad de Bayreuth (Facultad de Pedagogía Social y Psicología). "Me escapé de la URSS con mis propios negativos", recuerda el propio Vladimir.
Una enfermera desde el control de enfermería intenta poner algo de orden con sus pacientes que corren jugando en los pasillos. Foto de Vladimir Rolov.

Trabajó en una nueva especialidad, pero no abandonó una foto. Fue en Alemania donde tuvieron lugar sus primeras exposiciones personales de fotografía. Además, sus fotografías comenzaron a aparecer en publicaciones como Stern y Financial Times. En 1999, ganó el concurso de fotografía alemán en AWO BAYERN.
Desde 2001 hasta 2008, Rolov fue el jefe del departamento de fotoftalmología en la clínica de Frankfurt-am-Main, donde estudió investigación fotográfica de ojo fino. Pero desde 2008, volvió completamente al periodismo. Durante estos años, comenzó a trabajar con la editorial bávara Groh, que publicó seis libros Rolov y dos calendarios con sus fotografías. Varios libros publicados en Rusia, como “FRO. Una novela con fotos” y “Fotos con historias de los 80”.
Vladimir que actualmente vive en Alemania, fotografía, escribe, da clases magistrales. Pero siempre feliz de ir a casa, respirar el aire ruso. Sus trabajos, dicen sus seguidores, "están llenos de vida más que nuestro presente". 

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martes, 18 de junio de 2019

La culpa. CineTV 2006. Dirigida por Narciso Ibáñez Serrador.

Como reconocimiento a su director recientemente fallecido, hoy hablamos de su película para televisión “La culpa” que trae una historia que se sitúa en la España de principios de los años setenta del siglo pasado, centrándose en Gloria, madre soltera y enfermera que acepta la ayuda de Ana, una ginecóloga amiga que le ofrece trabajo y sitio donde vivir con su hija en su enorme y antigua casa donde además tiene su consulta privada.
No pasa mucho tiempo para que Gloria se dé cuenta de que no todo es tan bonito como parece pues, tras los continuos avances sexuales de su amiga le hacen convencerse de que su ayuda no es del todo desinteresada, y descubre que la famosa consulta privada que tiene lugar en la enorme y vieja casona es, en la práctica, una clínica clandestina dónde práctica abortos.
Todo se complica cuando es la propia enfermera la que tiene que abortar, tras ello, empezarán a ocurrir extraños sucesos, algo que añadirá tensión a la tremenda “culpa” que siente la joven por haber interrumpido la vida que se estaba formando dentro de ella. A todo ello también hay que unir una misteriosa puerta en las escaleras que constantemente lucha queriendo abrirse y una inquietante presencia en el desván polvoriento y lleno de telas de arañas, por el que su pequeña hija parece sentirse muy atraída.

Datos de la obra:
La culpa - Películas para no dormir (TV) Año 2006.
Duración 72 min.  País España
Dirección Narciso Ibáñez Serrador
Guion Narciso Ibáñez Serrador (Historia: Luis Murillo)
Música Víctor Reyes
Fotografía José Luis Alcaine
Reparto: Nieves de Medina, Montse Mostaza, Alejandra Lorenzo, Mariana Cordero, Asunción Díaz.
Productora Filmax  Género Terror e intriga.

Narciso Ibáñez Serrador, nació en Montevideo en 1935, director de cine, actor, guionista, escritor, etc., llegó a España en 1947; a los 18 años terminó el bachillerato en Salamanca y se lanzó a una vida de aventuras que le llevó a recorrer medio mundo. Pasado un tiempo, regresó a España e ingresó en la compañía de teatro de su madre, donde recorrió todos los puestos posibles: maquinista, electricista, apuntador... En 1951 hizo su debut como actor en un pequeño papel en Filomena Maturano, de Eduardo De Filippo, y se lanzó a una intensísima formación para adquirir experiencia y dominio. Llegó a estrenar en tres años más de treinta títulos.
La carrera profesional de Ibáñez Serrador se había iniciado escribiendo novelas radiofónicas y con el estreno teatral de su primera comedia Obsesión, que siempre firmaba bajo el pseudónimo “Luis Peñafiel”.​ No obstante, su despegue profesional tuvo lugar a su regreso a Argentina, donde empezó a trabajar en televisión de la mano de su padre, que en los años previos había desarrollado una firme carrera en el cine argentino.
Aunque realizó algunos trabajos como actor, pronto se distinguió por sus guiones y adaptaciones, como los realizados para Teatro universal en un acto (1957).​ Tras estos inicios siguieron numerosos guiones televisivos, como Historias para mayores (1957, 1960), El fantasma de la ópera (1960) o Arsenio Lupin (1961), aunque sobre todo destacando su primera serie de terror, Obras maestras de terror (1960-1962), ​ si bien el frenético ritmo de trabajo de la televisión argentina le fue desencantando, pues el producto final no poseía la calidad que le habría gustado.​ También destacó como un pionero de la ciencia ficción en la televisión con su serie Mañana puede ser verdad. ​
Posteriormente regresó a España en 1963, con 28 años, dirigiéndose a TVE, que en aquellos años era la única cadena de televisión del país, y enseguida consiguió un trabajo al mostrar algunas de las producciones que había realizado en Argentina.​
En sus primeros trabajos mezclarían los dos mundos que conocía, el teatro y la televisión, y es que consistieron en adaptaciones de piezas clásicas para el programa Estudio 3. También realizó guiones de series como La puerta cerrada (1964) y La historia de San Michele (1964), recuperando además la serie Mañana puede ser verdad (1965).
Entre sus espacios para televisión más conocidos figuran Obras maestras del terror, Cuentos para mayores, Estudio 3, Mañana puede ser verdad, Historias para no dormir, Historias de la frivolidad, 1 2 3 responda otra vez, Hablemos de sexo, Luz roja y El semáforo. 
En cine dirigió dos películas: La residencia, Premio a la mejor película, en Taormina, Sicilia, 1976 y ¿Quién puede matar a un niño?, Segundo Premio a la mejor película, Avoriaz, Francia 1976.
También siguió vinculado al teatro, estrenando su obra Aprobado en castidad, que la censura obligó a renombrar como Aprobado en inocencia, que él mismo interpretó junto a su madre poco antes del fallecimiento de esta, sucedido en 1964.
De sus innumerables trabajos para televisión, en 2006, dirigió La culpa, que formaba parte de las denominadas “Películas para no dormir”, para la cadena televisiva Telecinco. ​

Más información y fuentes:
https://www.youtube.com/watch?v=xYVgDVMD6yA


lunes, 10 de junio de 2019

La enfermería en la obra de W. Hatherell.


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martes, 4 de junio de 2019

Cartel de reclutamiento. 1918 y Enfermeras del Magen David Adóm. Primera Guerra Mundial.

Sobre una escena bélica de fondo, una enfermera con uniforme del Magen David Adom hace una llamada al alistamiento voluntario de sus correligionarios. 

Cartel de reclutamiento. 1918.

Muchos de los habitantes judíos, que querían tener un "hogar nacional", creían que solo Inglaterra, que en ese momento era un gran imperio, podía ayudarlos. Por lo tanto, era deseable que los judíos fueran reclutados en el ejército británico. Los que realmente podían hacer esto eran los judíos que vivían en ese momento en la propia Palestina, es decir, en el territorio del Imperio Otomano, y también voluntarios de Europa y América. Muchos judíos que vivían en el lugar que no eran ciudadanos del Imperio Otomano durante Guerra, fueron expulsados ​​​​a territorio egipcio, ya que el gobierno Otomano creía que apoyarían a los británicos. El último año de la Primera Guerra Mundial, más de 1500 hombres y mujeres judíos en la hasta entonces Palestina Otomana, se alistaron como voluntarios en un Batallón del Ejercito Británico, una unidad de combate, que se denominó “Legión Judía”.


Las primeras enfermeras del Magen David Adóm, en ropa de trabajo. Foto coloreada.

En tales circunstancias y argumentando que los heridos y enfermos de La Legión Judía podían sentirse incómodos al ser trasportados en las ambulancias o ingresados en las salas hospitalarias marcadas con cruces cristianas y atendidos por personas ajenas a sus creencias, en 1918, el último año de la Primera Guerra Mundial se gestó la formación de una Unidad Sanitaria judía que prestara la atención necesaria a quien lo necesitara. 

Quinientos de los voluntarios eran mujeres jóvenes que se inscribieron en un servicio auxiliar de La Legión para proporcionar atención sanitaria a los soldados heridos. Con un fin humanitario semejante a la Cruz Roja Internacional, el servicio recibió el nombre de Magen David Adom, que significa "Escudo Rojo de David", o también conocido como la Estrella Roja de David, debido a su emblema, una estrella roja formada por dos triángulos equiláteros enlazados. La organización fue reconocida por el Gobierno Militar Británico. Un número seleccionado de sus miembros sirvió en hospitales militares prestando su ayuda y atención durante lo que restó de conflicto bélico tanto a la población judía como árabe y cristiana de la zona. Poco después del final de la guerra, la organización se disolvió. Aunque se puede decir que fue la idea base sobre la que tan solo una década después tomara cuerpo definitivo la que hoy día es el Magen David Adom en el moderno estado de Israel.  


Foto coloreada de las primeras enfermeras voluntarias de Magem David Adom, con ropa de calle, sobre 1917-1919 (de derecha: Sonia Fuchsman, Bella Berlin, Nina Berlin, Hela Shoshani, Sara Hevroni).
 Imagen del archivo Yad Izhak Ben-Zvi (IL-INL-YBZ. 0012.223 / 997009637042805171. Colección Digital de la Biblioteca Nacional de Israel

Como es sabido, la Gran Guerra no solo se libró en territorio europeo, con la entrada del Imperio Turco el escenario bélico se extendió al próximo oriente y Egipto. Durante los primeros tiempos del conflicto, el Imperio Otomano se mantuvo prudentemente a la expectativa, sin participar en ella, pese a los tratados que lo ligaban al Imperio Alemán, dudando entre los dos bandos, antes de decantarse por el de los imperios centrales, formado por Alemania y Austria-Hungría en octubre de 1914. 
Tras el fracaso de las ofensivas contra Egipto y el Cáucaso, el imperio hubo de enfrentarse en 1915 a una acometida enemiga contra Estambul, que pudo desbaratar, y a varios ataques en Armenia, Mesopotamia y Palestina. El Sultán, en calidad de Califa, título que ostentaban los soberanos otomanos desde el siglo XVI, hizo un llamamiento a la guerra santa “Yihad” contra los aliados, pero con escaso éxito. El imperio no contaba con medios para afrontar una guerra moderna y fue agotándose, ahogado por el bloqueo enemigo. En el otoño de 1918, unidades británicas, mejor armadas que las turcas, vencieron a las turco-alemanas y unida a otros acontecimientos negativos en el conflicto, obligó al Imperio a capitular. 
La nueva situación tras la guerra daría lugar al reparto administrativo de toda aquella zona del hasta entonces Imperio Turco Otomano a las potencias victoriosas, en este caso franco-británicas y en el caso concreto que nos ocupa a lo que se denominó como Mandato Británico de Palestina.

Más información y fuentes:
http://www.crethiplethi.com/magen-david-adom/miscellaneous/2009/

https://tinyurl.com/nli-photo-collections

https://www.facebook.com/NationalLibraryofIsrael/photos/a.157058210976078/5194591923889323/