viernes, 22 de abril de 2022

Asesinato en Mesopotamia. Novela de Agatha Cristie.

La enfermera Amy Leatheran viaja a Bagdad por trabajo, y a punto se regresar a su país cuando le ofrecen un nuevo empleo en la zona, por lo que llega a una excavación arqueológica cerca de Hassanieh, Mesopotamia, en el actual Irak, para ser contratada por el arqueólogo sueco-estadounidense Eric Leidner, para atender los cuidados de su esposa Louise, ya que ésta sufre una creciente manía persecutoria que le provoca aterradoras alucinaciones y cree que pretenden asesinarla, aunque nadie da mayor importancia a sus temores. 

Portada de una de tantas ediciones de la novela "Asesinato en Mesopotamia", que se publicó por primera vez en 1936. 


De esta forma veremos la narración a través de los ojos de Amy, ojos de una mujer con una gran capacidad de análisis de todo lo que le rodea; es una mujer eficiente, profesional y de una gran rectitud, incluso algo estirada en algunas ocasiones, es una británica con vestigios victorianos, que parece sentirse superior en el orden, la disciplina y limpieza que esta representa, y ve a Bagdad y sus árabes como un mundo subdesarrollado. Durante sus primeros días, Amy se entera de que Louise estuvo casada antes con un alemán llamado Frederick Bosner. Hace quince años, durante la Gran Guerra, Bosner fue arrestado por ser un espía dentro del Departamento de Estado de EE.UU. y sentenciado a muerte; escapó de su condena, pero murió más tarde en un accidente de tren. Louise revela que Bosner tenía un hermano menor, y ella recibía cartas de él cada vez que se sentía atraída por otros hombres; estos cesaron cuando se casó con Leidner hace tres años, hasta hace poco. 
Una semana después, Louise aparece muerta en el dormitorio de una casa cercana al lugar de la excavación de su esposo y que la pareja está usando. La habían golpeado en la cabeza con un gran objeto contundente. La investigación inicial, dirigida por el Capitán Maitland, no puede encontrar el arma homicida, pero confirma que alguien en la excavación debe haber cometido el asesinato. Reilly se entera de que su amigo Hércules Poirot está viajando por Irak y contacta con el en busca de ayuda. Cuando llega Poirot, observa que el dormitorio tiene un solo punto de entrada, que la única ventana de la habitación estaba cerrada y con barrotes, y que una alfombra cerca de un lavabo tiene sangre. Anne Johnson, una colega de Leidner, afirma que escuchó un llanto, pero no está segura al respecto. La hija de Reilly, Sheila, comenta que la víctima tenía la atención de todos los hombres, pero no surge ningún tema obvio entre el equipo. Poirot se interesa por la historia que Louise le contó a la enfermera Leatheran sobre su primer marido; se pregunta si Bosner, o posiblemente su hermano, presumiblemente aún vive pero se desconoce el paradero, de alguna manera se encuentra en el equipo. 

Foto una escena de la película para TV que en 2001 se realizó con igual título, en la que Georgina Sowerby encarna el personaje de la enfermera Amy Leatheran


A Poirot también le intriga descubrir que las cartas que recibió Louise estaban escritas a mano. Durante la cacería que emprende  Poirot para atrapar al asesino, la enfermera Amy le es de gran ayuda, colabora con él ya que admira su intelecto, sin por eso abstenerse de hacer bromas sobre su cómica figura, y aunque hacen buen equipo, al final, Poirot revela que sospechó de ella como de todos los demás.

Más información y fuentes:

https://www.casadellibro.com/libro-asesinato-en-mesopotamia/9788490061756/1958357

https://hmong.es/wiki/Murder_in_Mesopotamia

https://www.iberlibro.com/?cm_sp=TopNav-_-Details-_-Logo

https://es.wikipedia.org/wiki/Asesinato_en_Mesopotamia

https://es.frwiki.wiki/wiki/Meurtre_en_M%C3%A9sopotamie#Principaux_personnages

https://www.amazon.es/Asesinato-en-Mesopotamia-Agatha-Christie/dp/1537216244

https://www.imdb.com/title/tt0278634/characters/nm1022231?ref_=tt_cl_c_6

https://biografiaspersonajesficticios.blogspot.com/2014/09/enfermera-amy-leatheran-de-asesinato-en.html


lunes, 18 de abril de 2022

Agatha Christie, Enfermera en la Primera Guerra Mundial.

 La I Guerra Mundial movilizó a una gran cantidad de voluntarios que, en la retaguardia, intentaron minimizar cuanto pudieron el horror de la contienda. Uno de esos voluntarios fue Agatha Christie, que en octubre de 1914 se ofreció como enfermera para ayudar a heridos en el hospital de su pueblo natal, Torquay, en el condado de Devon (Inglaterra). Entonces tenía 24 años, todavía no había escrito ninguno de sus misterios, pero ya tenía clara su vocación y que aquel puesto en primera línea del horror de la guerra podía serle muy útil para sus historias. En total, según el informe de la Cruz Roja británica, Christie trabajó un total de 3.400 horas como auxiliar de enfermería. Cuando empezó a trabajar en el dispensario de farmacia, le dieron un suelo de 16 libras al mes. “La escritora, como muchas voluntarias, llegó como una joven mujer sin experiencia para tratar los traumas de la guerra. Es irónico que, dado su trabajo posterior, no pudiese resistir la visión de heridas sangrantes violentas”, aseguran desde los archivos de la Cruz Roja.


Parece que Christie no tenía la sensibilidad adecuada para el trabajo de enfermera y hay recuento oficial de numerosos desmayos nada más ver sangre. “De repente, parecía como si las paredes se me cayesen encima. Nunca pensé que la visión de heridas y sangre pudiesen tener ese efecto en mí”, escribiría en su autobiografía. Sin embargo, su obstinación hizo que permaneciera en el puesto y ayudase en el cuidado de enfermos, de auxiliar en operaciones quirúrgicas, y encargarse de la limpieza del quirófano después de una amputación. “Las personas cuentan confidencias a las enfermeras en una repentina explosión de sinceridad. Sin embargo, muchas veces después sienten cierta incomodidad por haberlo confesado y desearían haber cerrado el pico. Es, simplemente, la naturaleza humana”, escribe en “Asesinato en Mesopotamia”; escrito en 1936. Su poca sangre fría a la hora de estar frente a frente a los heridos más graves hizo que pronto se le designase al dispensario del hospital. Aquí cambió su vida, ya que tuvo contacto con toda una serie de medicamentos y, lo que es esencia, potenciales venenos que estudió, quedando fascinada por su gran capacidad mortal. En total, en 41 de sus 64 novelas de Christie los asesinos utilizan veneno y apenas suceden crímenes violentos. En “Un misterio en el Caribe”, por ejemplo, utiliza una extraña mezcla de cosméticos con belladona, pero también abundan el cianuro, la estricnina o el láudano.

Agatha Christie y sus compañeras del hospital de Touqay en 1914.

 Foto archivo La Razón. 

La escritora tuvo que pasar varios exámenes para que le permitiesen ayudar en el dispensario como auxiliar en la farmacia. Estudió química teórica y práctica y empezó a realizar recetas ella misma. Lo cierto es que, cuando dejó el trabajo al final de la guerra, en noviembre de 1918, pocos sabían más que ella de drogas y sus efectos. Abundan en sus novelas, por ejemplo, los casos de sobredosis de algún medicamento no por error ni accidente, sino por voluntad criminal o cambiar de recetas para hacer que una persona tome un veneno fatal. “Enfermeras, todas sois iguales. Estáis llenas de jovialidad sobre los problemas de otras personas”, escribió en “Un ciprés triste”, de 1939.

En total, 90.000 voluntarias se registraron a la Cruz Roja inglesa para ayudar a los heridos. Christie nunca recordó con agrado sus primeros meses en el hospital, cuando “tenía que lavar toda la sangre y pegar los miembros al cuerpo yo misma”, pero su trabajo en el dispensario moldeó su vida futura. No es extraño que en “El misterioso caso de Styles”, su primera novela, publicada en 1920, justo después de dejar su puesto en el hospital, el asesino utilizase arsénico para acabar con su víctima. “Fue precisamente mientras trabajaba en el dispensario cuando concebí la idea de escribir una historia de detectives. Mi trabajo me ofrecía una gran oportunidad para estudiar a fondo el tema. Como estaba rodeada de venenos me pareció natural que utilizase el envenenamiento en mis casos”, comentó la escritora años después. Aquella primera novela nos introdujo al icónico Hércules Poirot, gran experto en venenos también. Otro de sus venenos favoritos fue el cianuro, que hasta los años 40 se podía conseguir para uso doméstico en forma de algunos pesticidas. Este veneno parece en “El espejo roto”; “Cianuro espumoso” y por supuesto, su gran obra maestra “Diez negritos”. Otros de sus sospechosos habituales son el jazmín amarillo, flor de digital, cicuta, talio o ricino.

La escritora volvería a ofrecerse voluntaria durante la II Guerra Mundial, pero ya entonces el trabajo en el dispensario se le presentó monótono y aburrido. Entonces prefirió confortar a los heridos y tener un trato más humano con los enfermos. Sin embargo, los venenos ya la habían convertido en una gran escritora.


Christie (1890/1976), nació en una familia adinerada de clase media alta en Torquay, Reino Unido, su padre murió cuando ella tenía once años de edad, recibió educación privada hasta la adolescencia y después estudió canto en París. Se dio a conocer en 1920 con El misterioso caso de Styles. En este primer relato, escrito mientras trabajaba como enfermera durante la Primera Guerra Mundial, aparece el famoso investigador Hércules Poirot, al que pronto combinó en otras obras con Miss Marple, una perspicaz señora  de edad avanzada.

En 1914 se había casado con Archibald Christie, de quien se divorció en 1928, quedando sumida en una larga depresión de la que se recuperó tras un tratamiento psiquiátrico. Dos años después se casó con el arqueólogo Max Mallowan, a quien acompañó en todos sus viajes a Irak y Siria. Llegó a pasar largas temporadas en estos países; esas estancias inspiraron varios de sus centenares de novelas posteriores, como Asesinato en la Mesopotamia (1930), Muerte en el Nilo (1936) y Cita con la muerte (1938).

La estructura de la trama de sus narraciones, basada en la tradición del enigma por descubrir, es siempre similar, y su desarrollo está en función de la observación psicológica. Algunas de sus novelas fueron adaptadas al teatro por la propia autora, y diversas de ellas han sido llevadas al cine. Entre sus títulos más populares se encuentran Asesinato en el Orient-Express (1934), Muerte en el Nilo (1937) y Diez negritos (1939). En su última novela, Telón (1974), la muerte del personaje Hércules Poirot concluye una carrera ficticia de casi sesenta años. 

Agatha Christie ha tenido admiradores y detractores entre escritores y críticos. Se le acusa de conservadurismo y de exaltación patriótica de la superioridad británica. Pero se reconoce también su habilidad para la recreación de ambientes rurales y urbanos de la primera mitad del siglo XX de la isla inglesa, su oído para el diálogo, la verosimilitud de las motivaciones psicológicas de sus asesinos, e incluso su radical escepticismo respecto de la naturaleza humana: cualquiera puede ser un asesino, hasta la más apacible dama de un cuidado jardín de rosas de Kent. Agatha fue también autora teatral de éxito, con obras como La ratonera o Testigo de cargo. La primera, estrenada en 1952, se representó en Londres ininterrumpidamente durante más de veinticinco años; la segunda fue llevada al cine en 1957 en una magnífica versión dirigida por Billy Wilder. Utilizó un seudónimo, Mary Westmaccot, cuando escribió algunas novelas de corte sentimental, sin demasiado éxito. En 1971 fue nombrada Dama del Imperio Británico.

Más información y fuentes:

https://www.lavanguardia.com/ocio/viajes/20210514/7451092/ruta-lugares-inspiracion-agatha-christie-inglaterra.html

https://www.facebook.com/photo/?fbid=271478618447693&set=g.630045647763158

https://www.biografiasyvidas.com/biografia/c/christie.htm

https://www.larazon.es/cataluna/20200430/zxlfvyyewbf5fi4dac5vcnfvme.html

https://www.lascosasquenoshacenfelices.com/la-extrana-desaparicion-de-agatha-christie/

 


sábado, 9 de abril de 2022

La profesión enfermera reconocida con la Gran Cruz de la Orden Civil de Sanidad.

Los más de 325.000 profesionales que trabajan en el Reino de  España, y en su nombre el Consejo General de Enfermería (CGE), han recibido la Gran Cruz de la Orden Civil de Sanidad, la máxima condecoración que se concede para premiar méritos, conductas, actividades o servicios relevantes o excepcionales en el ámbito de la sanidad. 



El jueves 6 de abril, en acto organizado en el Ministerio de Sanidad por el Día Mundial de la Salud, la ministra, Carolina Darias, hizo entrega al presidente del CGE, Florentino Pérez Raya, de la Gran Cruz de la Orden Civil de Sanidad.

Sin posibilidad de discurso de agradecimiento, posteriormente, Pérez Raya manifestó que “este reconocimiento es para cada uno de los enfermeros y enfermeras de España, esta distinción es para ellos y ellas, profesionales entregados sin los que hubiese sido imposible paliar los daños de las primeras olas de la pandemia de COVID-19 y sin los que la mayor campaña de vacunación de la historia no se habría llevado a cabo”. Una vez terminada la jornada, el presidente de las enfermeras manifestó que siente “un sabor agridulce al recibirla”. “Sé que se reconoce la gran labor y sacrificio realizado por la enfermería española durante la pandemia del COVID-19 y la gran campaña de vacunación realizada, pero es inadmisible la situación que desde hace muchos años estamos soportando las enfermeras españolas y no encontrar ninguna sensibilidad por parte del Ministerio para solucionar algunos de los problemas históricos que están sin resolver”,  Pérez Raya reiteró ante los medios, cada una de las numerosas injusticias que las administraciones deben subsanar si quieren tener un Sistema Nacional de Salud fuerte. “Es injusto que se despida en todas las Comunidades Autónomas a nuestros profesionales, ahora que va mejor la pandemia, cuando conocen sobradamente que las plantillas son exiguas y nuestras ratios de profesionales están entre las peores de los sistemas sanitarios europeos y no lo digo yo solo, sino también la Organización Mundial de la Salud”, ha apuntado. De la misma forma, ha reivindicado la necesidad de que las enfermeras tengan el nivel A, en igualdad con otras profesiones graduadas. “Nos corresponde el nivel A y ahí es donde tenemos que figurar por formación académica y por responsabilidad”.

Foto final de acto de entrega de medallas de sanidad. 

El CGE recibió este reconocimiento junto con el Consejo General de Colegios de Médicos y el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos en acto celebrado en el ministerio de Sanidad con motivo de la celebración del Día Mundial de la Salud.

Más información y fuentes:

https://www.infosalus.com/actualidad/noticia-medicos-farmaceuticos-enfermeros-reciben-gran-cruz-orden-civil-sanidad-labor-pandemia-20220407174721.html

https://www.lavanguardia.com/vida/20220407/8185254/enfermeras-reciben-gran-cruz-orden-civil-sanidad-recuerdan-agravios-profesion.html

https://diarioenfermero.es/cruz-orden-labor-entregas/

https://www.servimedia.es/noticias/enfermeras-reciben-gran-cruz-orden-civil-sanidad-pero-recuerdan-agravios-profesion/3241604


martes, 5 de abril de 2022

Enfermeras en la pintura de Gideon Rubin. 2020

Gideon Rubin, nacido en 1973 en Tel Aviv, Israel, es un artista que trabaja temas como la infancia, la familia y la memoria, que ha querido sumarse al reconocimiento al trabajo de los profesionales de la Salud durante la pandemia actual de coronavirus realizando algunas obras con figuras de enfermeras. Las pinturas de Rubin están marcadas por inquietantes ausencias. Una breve mirada a su obra hará que el espectador piense que sus pinturas no son más que retratos a la manera tradicional, tal vez en deuda lejana conla pincelada dinámica  de Manet . Una segunda mirada revela lo que falta en las pinturas: ninguno de sus sujetos tiene rasgos faciales. Como resultado, el trabajo de Rubin oscila entre inquietante y genuinamente conmovedor, porque aunque las pinturas tienen un efecto inicialmente discordante, permiten a sus espectadores llenar los vacíos con sus propios recuerdos, reflejando un pasado colectivo en un género antiguo. 

 

Enfermera con mascarilla (1). 2020.

Como hemos dicho, una de sus características es que a pesar de trabajar un género artístico basado en las apariencias, el artista israelí pinta retratos sin rostro. Al tener dificultades para pintar del natural, elige trabajar a partir de fotografías antiguas, oculta la identidad real de sus modelos ya sea pintando la parte de atrás de la cabeza, oscureciendo los rostros con máscaras y camisetas levantadas, o pintando los rasgos faciales por completo. Al crear personajes que a la vez se sienten familiares pero que están completamente alejados de nuestras propias experiencias, borra la línea entre la memoria y la fantasía. 

                                  Enfermera con mascarilla (2). 2020.


Nieto del pintor israelí Reuven Rubin e hijo de diplomático, durante su niñez y adolescencia estuvo muy influenciado por el arte y la cultura. Realiza retratos abstractos y sin rostro, inspirados en imágenes de viejos álbumes de fotos, fotos de paparazzi de celebridades y pinturas de viejos maestros.




Ha realizado numerosas exposiciones en Londres donde vive y en varios países; tiene obras en varias colecciones privadas en Londres, Hong Kong, Nueva York, París entre otros. Las colecciones públicas incluyen el Museo Herzliya de Arte Contemporáneo, Israel; Colección Zabludowicz , Londres; Colección Sender, Alemania; Colección de la familia Speyer, Nueva York; La Colección Seavest, Nueva York; Ruinart, Francia; Fondation Frances, Senile, Francia; Fundación McEvoy para las Artes, San Francisco.

También tiene publicaciones como:

También tiene publicado:

Gideon Rubin, monografía con textos de Gabriel Coxhead, Martin Herbert, Aya Lurie, Sarah Suzuki (Art/Books, julio de 2015.

Libro negro de Gideon Rubin (Freud Museum London, 2018)

Gedeón Rubin. Rokeby, 2007. 

Gideon Rubin, Otros (Galerie Karsten Greve, París, 2010. 


Más información y fuentes:

https://en.wikipedia.org/wiki/Gideon_Rubin

https://www.gideonrubin.com/work

http://www.artnet.com/artists/gideon-rubin/

https://www.monsterchildren.com/these-contemporary-artists-are-making-portraits-about-the-now/

https://www.artspace.com/magazine/interviews_features/meet_the_artist/gideon_rubin-51554

https://www.facebook.com/rubingideon


viernes, 25 de marzo de 2022

Enfermera atiende a Julie Adams en un rodaje de película. 1954

De título original "Creature from the Black Lagoon", titulada “El monstruo de la laguna negra en Hispanoamérica” y “La mujer y el monstruo” en el Reino de España, es una película de terror de gran éxito en los años 50 del pasado siglo. Durante el rodaje cuando el monstruo tomaba en brazos a Julie, con la torpeza del disfraz midió mal la distancia y golpeo con la pared a la protagonista que quedo casi inconsciente,  y necesitó la atención de una enfermera, tal y como se puede apreciar por las fotos, de la que no se hace referencia por su nombre y que estaría contratada para el rodaje por la productora. 

Foto de la intervención de una enfermera a Julie Adams tras su caída.

Julie Adams, 1926-2019. Trabajó como secretaria a tiempo parcial, en 1946, a la edad de 19 años, fue coronada "Miss Little Rock", después se trasladó a Hollywood, California, para perseguir su carrera como actriz. Apasionada del circo, terminó finalmente en el cine en películas de serie B, apareciendo en el reparto como Betty Adams, nombre que posteriormente cambiaría por el de Julia Adams y finalmente por Julie Adams. Su primer papel en el cine fue una breve aparición en Red, Hot and Blue (1949), seguido por un papel más importante en Marshal of Heldorado (1950). Después apareció como Kay Lawrence en Creature from the Black Lagoon, estrenada en 1954. 

        Foto de la intervención de una enfermera a Julie Adams tras su caída.

La trama de la película bastante simple, un grupo de exploradores se encuentra en Brasil, en el rio Amazonas, cuando de repente hallan una inquietante a la par que interesante pieza fosilizada que parece pertenecer a una antigua criatura. Rápidamente El Dr. David Reed y su novia Kay Lawrence inician una investigación científica para encontrar más rastros, pero se encontrarán con una ingrata sorpresa. Un terrible monstruo que parece un híbrido entre hombre y pez, y que no es precisamente amistoso. Internados en el río, descubren que los ayudantes que habían quedado custodiando la zona del hallazgo han sido atacados por una criatura salvaje. Mientras tanto, la excavación avanza sin resultados, y el Dr. Reed propone investigar el final del afluente, que desemboca en la laguna negra, donde puede encontrarse parte de la tierra desprendida por las aguas del río y hallar el resto de los fósiles. Pero una criatura humanoide los acecha desde el agua, y pronto comenzará a atacar a los integrantes de la expedición. La película tiene algunas metáforas que en mayor o menor medida logran sacarle provecho; entre ellas encontramos las dos caras de la lucha por la supervivencia, tanto la de los expedicionarios, como la de la criatura, aunque en este caso los hombres quedan peor parados que el mismo monstruo así tenemos a los cazadores y científicos que superficial aunque mentalmente tendrán diferentes motivos en el fondo lo que ambos buscan es “fortuna y gloria”. 

Foto de escena de la película Creature from the Black Lagoon. 1954

Esta cinta filmada en los pantanos de Florida tuvo un éxito de taquilla tremendo y propició una terrible secuela al año siguiente e incluso una tercera parte esta vez sin la presencia de Arnold, lo que deja claro que el amor de Hollywood por las secuelas de cintas exitosas no es nada nuevo.

Ficha Técnica
Director: Jack Arnold
Género: Ciencia Ficción Duración: 79 Min

Guión de Harry Essex y Arthur Ross
Reparto: Antonio Moreno (Dr. Carl Maaia), Ben Chapman (Gill-man), Bernie Gozier (Zee), Henry A. Escalante (Chico), Julie Adams (Kay Lawrence), Nestor Paiva (Lucas), Whit Bissell (Dr. Edwin Thompson)
Música: Hans J. Salter, Herman Stein, Henry Mancini, Milto Roen, Robert Emmett Dolan
Fotografía: Charles S. Welbourne, William E. Snyder
Montaje : Ted J. Kent

País: Estados Unidos


Más información y fuentes:

https://www.tumgir.com/tag/Creature%20from%20the%20Black%20Lagoon%20(1954)

https://www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/5170/Julie%20Adams

https://onset.shotonwhat.com/gallery/an-accident-on-the-set/?tag=766#

https://www.filmaffinity.com/es/film914166.html

https://www.abandomoviez.net/db/pelicula.php?film=1299

https://es.wikipedia.org/wiki/Creature_from_the_Black_Lagoon

https://es.wikipedia.org/wiki/Julie_Adams

https://www.cinevistablog.com/clasicos-del-cine-la-mujer-y-el-monstruo-creature-from-the-black-lagoon-1954-resena/

http://www.portalarlequin.com.ar/laguna-negra/


viernes, 18 de marzo de 2022

Luna tuna y El cielo de Salamanca. Novelas. Autora Mónica Gómez

Sinopsis: A punto de cumplir 18 años, Vega comienza sus estudios de enfermería en la Universidad. De la mano de sus recién conocidos amigos, descubrirá en el marco incomparable que ofrece Salamanca, el vertiginoso ritmo de actividades, diurnas y nocturnas, que impone la vida universitaria. Pero sin duda, el hecho responsable de poner del revés su nueva vida es conocer a Leo, médico residente de último año de cirugía, vocalista y guitarrista de un grupo de música de grandes éxitos de los 80, independiente, seguro de sí mismo y sumamente atractivo.

Portadas de las novelas de la serie "En clave de sol" de Mónica Gómez.

Nada hace pensar a Vega en septiembre, cuando se dirige a la que será su residencia, que un muchacho mayor que ella, con una clave de sol tatuada en su clavícula izquierda, generará la tesitura constante de dejarse llevar por su arrolladora personalidad y convertirse en una más de su ya numerosa lista de conquistas, o bien, permanecer firme a sí misma y a su único propósito, ser enfermera. La hasta entonces vida apacible adolescente de Vega, se transformará en una montaña rusa de emociones y circunstancias sobrevenidas, que supondrán una lucha constante por entrar en la vida adulta superando su sensibilidad y fragilidad, llegando a una certera conclusión:
“Quod Natura non dat, Salmantica non prestat”
“Lo que la naturaleza no da, Salamanca no presta”

La autora Mónica Gómez Pascual, nació en Salamanca en 1973. Estudió Enfermería en la Universidad de su ciudad, donde comenzó a desarrollar su profesión. En la actualidad vive en Palencia, donde compagina su labor profesional de enfermera en el Hospital Rio Carrión, con su afición por la escritura. En 2020 publicó su primer libro, "Luna Tuna" (Serie En clave de sol 1). Recientemente, ha publicado la segunda parte de la serie En clave de sol, titulada "El cielo de Salamanca". 


Más información, fuentes y dónde poder adquirir sus libros: 

https://www.amazon.es/LUNA-TUNA-M%C3%93NICA-G%C3%93MEZ-PASCUAL-ebook/dp/B08DCZ8VTX


viernes, 11 de marzo de 2022

La enfermería en las fotos de Alfred Eisenstaedt.

Alfred Eisenstaedt considerado el padre del fotoperiodismo moderno, fue un fotógrafo y reportero gráfico nacionalizado estadounidense nacido en la Alemania pre II Guerra Mundial donde  comenzó su carrera. Eisenstaedt nació en  Dirschau (Tczew)  en  Prusia Occidental,  Alemania Imperial  en 1898. 

Estudiantes de enfermería asomadas a las barandillas de la escalera en el Hospital Roosevelt. 1937. Alfred Eisenstaedt.


Su familia de religión judía  y se mudó a  Berlín  en 1906. Eisenstaedt estaba fascinado por la fotografía desde su juventud y comenzó a tomar fotografías a los 14 años cuando le regalaron su primera cámara, una cámara plegable  Eastman Kodak con rollo de película. Más tarde sirvió en la artillería  del ejército alemán durante la Primera Guerra Mundial y fue herido en 1918. Mientras trabajaba como vendedor de cinturones y botones en la década de 1920 en la Alemania de Weimar, comenzó a tomar fotografías como autónomo para la oficina de Pacific and Atlantic Photos en Berlín en 1928. La oficina fue asumida por Associated Press en 1931. Se convirtió en fotógrafo a tiempo completo en 1929 cuando fue contratado por la oficina de  Associated Press  en Alemania, y en un año fue descrito como un "fotógrafo extraordinario". También trabajó para Illustrierte Zeitung, publicado por Ullstein Verlag, entonces la editorial más grande del mundo. Cuatro años más tarde fotografió el famoso primer encuentro entre Adolf Hitler y Benito Mussolini en Italia. Otras imágenes tempranas notables incluyen su representación de un camarero en la pista de hielo del Grand Hotel en St. Moritz en 1932 y Joseph Goebbels en la Liga de Naciones en Ginebra en 1933. Aunque inicialmente amigable, Goebbels le frunció el ceño cuando tomó la fotografía, después de enterarse de que Eisenstaedt era judío. En 1935, la inminente invasión de Etiopía por  la  Italia fascista provocó un estallido de interés internacional en Etiopía. Mientras trabajaba  para Berliner Illustrierte Zeitung, Alfred tomó más de 3.500 fotografías en Etiopía, antes de emigrar a los Estados Unidos, donde se unió a la revista Life , pero regresó al año siguiente a Etiopía para continuar con su fotografía.  

  Una de las fotos más famosas del mundo. Alfred Eisenstaedt.

Igual instante captado también por Víctor Jorgensen. Foto de la derecha.


La familia de Eisenstaedt ante la opresión  en  la Alemania nazi de Hitler los  llevó a  emigrar  a los Estados Unidos. Llegaron en 1935 y se establecieron en  Nueva York, donde posteriormente se convirtió en  ciudadano naturalizado, y se unió a sus compañeros emigrados de  Associated Press  Leon Daniel y Celia Kutschuk en su  PIX.  Agencia de fotografía editorial fundada ese año. Al año siguiente, 1936, el fundador de Time , Henry Luce, compró la revista Life , y se le pidió a Eisenstaedt, ya conocido por su fotografía en Europa, que se uniera a la nueva revista como uno de sus cuatro fotógrafos originales, incluidos Margaret Bourke-White y Robert Capa. Siguió siendo un fotógrafo de plantilla desde 1936 hasta 1972, logrando notoriedad por su  fotoperiodismo  de eventos noticiosos y celebridades. Junto con artistas y celebridades, fotografió políticos, filósofos, artistas, industriales y autores durante su carrera con Life.

 Estudiantes de enfermería durante una clase.
 Hospital Rosenvelt Nueva York.  1938. Alfred Eisenstaedt

Para 1972 había fotografiado casi 2.500 historias y tenía más de 90 de sus fotos en la portada. Con la circulación de Life de dos millones de lectores, la reputación de Eisenstaedt aumentó sustancialmente. Según un historiador, "sus fotografías tienen un poder y una resonancia simbólica que lo convirtió en uno de los mejores fotógrafos de Life". En los años siguientes, también trabajó para Harper's Bazaar, Vogue, Town & Country y otros. Desde sus primeros años como fotógrafo profesional se convirtió en un entusiasta de las pequeñas  cámaras de película de 35 mm, especialmente la  cámara Leica. A diferencia de la mayoría de los fotógrafos de noticias de la época que dependían de  cámaras de prensa de 4 ″ × 5 ″ mucho más grandes y menos portátiles  con accesorios de flash, el prefirió la Leica de mano más pequeña, que le dio una mayor velocidad y más flexibilidad al grabar noticias o capturar  imágenes espontáneas de personas en acción. Sus fotos también fueron notables como resultado de su uso típico de  la luz natural  en lugar de depender de  la iluminación con flash.

 Foto del fotoperiodista Alfred Eisenstaedt.

En 1944, Life lo describió como el "decano de los expertos actuales en cámaras en miniatura". En ese momento, este estilo de  fotoperiodismo, con una cámara más pequeña con su capacidad para usar la luz disponible, estaba en su infancia.  También ayudó a Eisenstaedt a crear una atmósfera más relajada cuando filmaba a personajes famosos, donde pudo capturar poses y expresiones más naturales: “No me toman demasiado en serio con mi pequeña cámara”, afirmó. “No vengo como fotógrafo. Vengo como un amigo”. Fue un estilo que aprendió de sus 35 años en Europa, donde prefería hacer retratos informales y desnudos, junto con historias de imágenes extendidas. Como resultado, Life comenzó a utilizar más historias de este tipo, y la revista se convirtió en una fuente reconocida de ese tipo de fotoperiodismo de las luminarias del mundo. De la vida     fotógrafos, Eisenstaedt fue más conocido por sus fotos de "interés humano" y menos por las imágenes de noticias duras utilizadas por la mayoría de las publicaciones de noticias. Sin embargo, su éxito en establecer un entorno relajado para sus sujetos no estuvo exento de dificultades cuando necesitaba capturar el sentimiento que quería.  Anthony Eden, resistente a ser fotografiado, llamó a Eisenstaedt"el verdugo gentil".  Del mismo modo,  Winston Churchill  le dijo dónde colocar la cámara para obtener una buena imagen, y durante una  sesión  de fotos de  Ernest Hemingway  en su bote, Hemingway, enfurecido, rasgó su propia camisa en pedazos y amenazó con tirar a Eisenstaedt por la borda. 

Más información y fuentes:

https://www.facebook.com/Diverenfermero/photos/1637203346548987

https://cruello.tumblr.com/post/29996036315/nurses-at-roosevelt-hospital-new-york-city-1937

https://www.facebook.com/lamagiaaunduerme/

https://photographyandvision.com/2019/06/24/mondays-photography-inspiration-alfred-eisenstaedt/

https://oscarenfotos.com/2015/02/28/galeria-alfred-eisenstaedt/alfred_eisenstaedt_nursesnew-york-city1938/

https://culturainquieta.com/es/foto/item/16406-alfred-eisenstaedt-fotografias-esenciales.html

https://www.gettyimages.es/fotos/alfred-eisenstaedt?assettype=image&family=editorial&phrase=alfred%20eisenstaedt&sort=mostpopular

https://www.boboli.es/boboliland/es/sabes-quien-era-alfred-eisenstaedt-lo-descubrimos/