lunes, 30 de abril de 2018

Enfermera y fotógrafa en la lucha por visibilizar y mejorar la situación de la mujer.

Amparo Saldaña, enfermera de Familia en Lezo (Guipuzcoa) realiza exposiciones con fotografías de grafittis femeninos.
Amparo Saldaña, de 58 años, es una mujer llena de energía y con un claro propósito de reivindicar el papel de las mujeres en la sociedad y en la Enfermería. Con una experiencia dilatada en el Hospital de Donosti y en el Centro de Salud de Lezo,  conoce a la perfección las situaciones machistas que aún se viven en el sistema sanitario, donde los pacientes tratan a las médicos como “chica” o los compañeros aún esperan que sean ellas quienes recojan la mesa. Pero ella las combate a través de una sonrisa y con iniciativas que visibilicen a la mujer en todos sus ámbitos.
Amparo Saldaña posando ante varias de sus obras.
“El machismo en la sanidad es una constante diaria. Yo soy enfermera de Atención Primaria y Comunitaria y el equipo, que llevamos ocho años trabajando juntas, tenemos el mote de las 'Tres Mosqueteras', explica la enfermera, son pequeños gestos que sufren las mujeres del sector a diario: “Esos micromachismos los tienes, a veces, por parte de tus propios compañeros, aunque hay una situación de bastante respeto –puntualiza. No quieres que te afecten en el día a día y ante situaciones como que te dejen la taza de café para recoger, les digo elegantemente que a ver si en casa les recogen los calcetines para meterlos en la lavadora. De una forma simpática, sin estar reivindicando todo el día de una forma agresiva”.
En otras situaciones con usuarios del centro, sí que tiene que  mostrarse más firme cuando, por ejemplo, “hacen un chiste soez”: “Muchas veces, se ve en la forma de dirigirse al doctor si es hombre y a “la chica” si es una mujer por parte de usuarios.
Es una constante reeducación”, relata. Y  califica como “horror” los disfraces que se hacen de las trabajadoras de su profesión: “La mujer con el escote y la minifalda y el doctor con su batita y el fonendoscopio como símbolo de sabiduría y respeto”.
Amparo Saldaña, está en primera linea en el trabajo en su Centro de Lezo.
Además de su dedicación a la Enfermería, Amparo tiene otra pasión: La Fotografía. El Hospital de Donosti acogerá su exposición ‘Emakumeok Bizirik” (“Mujeres vivas, mujeres con fuerza”) del 15 al 30 de mayo.
“Son un conjunto de fotos, en su mayoría de grafitis, que son imágenes de mujeres gigantes que están en las calles. La idea  “romántica” es recordarnos que las calles son nuestras y que tenemos derecho a andar sin que nadie nos corte el camino, sin sufrir agresiones y en libertad”, explica la enfermera, que se ha pasado una década inmortalizando a estas féminas por todo el mundo: Londres, Madrid, París o Vitoria-Gasteiz han sido sólo algunas de las ciudades que han sucumbido al objetivo de esta sanitaria, orgullosa de visibilizar a las mujeres en todas las facetas de su vida: “Viajo bastante y me he convertido en una buscadora de graffitis. Me apasiona la cultura de lo que representan y denuncian los. Muchos de los dibujos que fotografió, explica, ya han sido eliminados de las calles donde los capturó.
Las mujeres que aparecen en sus fotografías no desempeñan un rol concreto. “He intentado configurar una colección con representación femenina, no que cada grafiti represente en sí una acción”, relata Amparo, cansada de las actitudes que las mujeres soportan a diario en las calles: “Ya está bien de que me piropeen y de que me digan cosas que no tolero, de que me vayan agrediendo verbalmente por la calle. Cada persona que vaya a ver la exposición que extraiga una idea y le haga reflexionar sobre la mujer y el feminismo”, desea.

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viernes, 20 de abril de 2018

La enfermería en la pintura de Doris Zinkeisen.

Doris Clare Zinkeisen, escocesa, 1898 – 1991, fue diseñadora de teatro y de vestuario, escritora y pintora.
En su estancia en Londres durante los años 1920-30, Doris compartió un estudio con su hermana Anna. Su pintura realista, la hizo popular como retratista y se convirtió en una afamada pintora de alta sociedad. Los temas de sus pinturas eran retratos de la sociedad, retratos ecuestres y escenas de los parques de Londres y París, que reflejan el estilo de vida de la clase alta en ese momento.

Alegre sala de hospital con pacientes y camas, una enfermera atiende a un herido en cama mientras una enfermera con uniforme del Servicio Militar Imperial de la Reina Alexandra, está poniendo unas flores en un jarrón.
También trabajó otras áreas como la ilustración y artista comercial, incluyendo la producción de carteles publicitarios para varias compañías ferroviarias británicas, el metro de Londres y murales para el lujoso transatlántico “RMS Queen Mary”. 
Doris junto a su hermana Anna fueron reclutadas por el Comité Asesor de Guerra como pintoras oficiales de guerra para la Comisión de la Cruz Roja de Europa del Noroeste y a la John Ambulance Brigade St (JWO), trabajaron como enfermeras auxiliares el Hospital St Mary, Paddington, ya que habían sido entrenadas como Enfermera de Ayuda Voluntaria (VAD) durante la Primera Guerra Mundial.   Por las mañanas trabajaban en el Hospital y pintaban por las tardes registrando los eventos del día.
A medida que el personal y los recursos de la organización se trasladaron a las áreas recién liberadas, el papel de Doris como artista de guerra fue registrar las actividades de la comisión. Con base en Bruselas en la sede de la comisión, ella registró el trabajo de ayuda de la comisión en la posguerra en el noroeste de Europa, incluida la rehabilitación y repatriación de prisioneros de guerra e internados civiles. Doris Zinkeisen viajó en camión o en avión (desde una base cercana de la RAF) a lo largo del noroeste de Europa haciendo bocetos que llevó a su estudio en la sede de la comisión para seguir trabajando
Autoretrado de Doris Clare Zinkeisen.
Su trabajo como pintora de guerra incluyó tres días en el campo de concentración de Bergen-Belsen en abril de 1945, inmediatamente después de su liberación.
Doris fue una de las pocos artistas que produjo imágenes de Bergen-Belsen en los meses posteriores a su liberación.  Los otros artistas allí incluyeron a Leslie Cole, Mary Kessell, el sargento Eric Taylor (uno de los libertadores del campo), Edgar Ainsworth y Mervyn Peake. 
Camilleros y enfermeras en el traslado de supervivientes desde las ambulancias al interior del hospital.
Su pintura Lavandería Humana muestra el lavado de los supervivientes antes de ser llevados al hospital.  Thomas Sutcliffe, columnista de The Independent, describió la pintura como "realistas", "tan inflexible como un póster de viaje", mostrando la realidad que allí había.
Los colores grises y ocres expresan la triste realidad de lo que había en Bergen-Belsen, los supervivientes escuálidos, malnutridos y enfermos son aseados para comenzar su recuperación en el hospital.
Los colores vivos y alegres de su pintura de sociedad, con la guerra se oscurecieron pasando a ser grises apagados, marrones y ocres.
Para el horror de los cadáveres no hay palabras.
Doris Zinkeisen escribió a su familia mientras estaba en Belsen contando su experiencia. Luego su hijo, Murray Johnstone, describió las cartas diciendo.
“Son realmente desgarradoras y reflejan la agonía que soportó mientras hacía su trabajo, siempre nos dijo que lo que vio era horrible, y que el olor que allí había nunca lo pudo olvidar. Tuvo pesadillas por el resto de su vida.

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viernes, 13 de abril de 2018

Enfermeras de la Cruz Roja de la II Republicana Española.


El 14 de abril de 1931 se proclamó la II República Española en sustitución de la Monarquía de Alfonso XIII de Borbon y estuvo vigente hasta el 1 de abril de 1939, fecha del final de la guerra y que dio paso a la dictadura franquista. 
La Cruz Roja como institución estaba acreditada para la formación académica de sus propias enfermeras que posteriormente realizarían su trabajo en los diversos hospitales de la geografía española. Y tanto en el tiempo de paz como en el del conflicto bélico civil, ahí estuvieron las enfermeras. Finalizada la guerra, se disolvió el Comité del bando republicano.
Grupo de enfermeras en el año 1931 año de la proclamación de la II República Española.
La Cruz Roja en España se organizó en 1864 bajo los auspicios de la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, siendo declarada sociedad de utilidad pública. Se estableció primero como Cruz Roja Internacional y posteriormente como Cruz Roja Española. ​ Desde entonces, los distintos gobiernos de la nación han estado representados de una forma u otra en el seno de Cruz Roja, aunque esto no ha impedido que actúe siempre bajo los Principios que inspiran a la Institución.
Damas enfermeras aprobadas tras su examen  en la entrega de Títulos e impartidos los Brazaletes. Barcelona 1932.
Debido a los conflictos bélicos en África en 1918, se produjo una fuerte expansión de sus centros sanitarios, llegando a sumar cerca de 36 hospitales. En un panorama de carencias generalizadas en materia sanitaria, la red de Cruz Roja tuvo un especial significado.
Entre 1936 y 1939, en plena Guerra Civil Española, realizó una importante actividad. Poco después de estallar el conflicto, concretamente el 29 de julio de 1936, el comité directivo de la Cruz Roja Española fue disuelto por el Gobierno republicano y remplazado por personas más afines al gobierno republicano y pidió al Comité Internacional una intervención directa en el conflicto, debido al problema de la existencia del bando Republicano legítimo y otro bando sublevado que surgió internamente tras el golpe de estado, existiendo dos facciones dentro de la misma CRE.
Acto de entrega de Brazaletes a las nuevas enfermeras en el hospital de la Cruz Roja, con la presencia del General Burguete, quién había sido nombrado Presidente de la Institución un año antes. Bilbao 1934.  
Ambos bandos fueron fundamentales para reducir los males de la guerra: suministraban víveres, enviaban material sanitario, protegían las evacuaciones y servían de intermediarios en las comunicaciones (cartas, telegramas) entre familias separadas por el frente y en el intercambio de prisioneros.

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lunes, 9 de abril de 2018

Sofía, enfermera en otro tiempo.

En estos días, en el Reino de España por circunstancias que no vamos a tratar aquí, una conocida mujer es motivo de las primeras páginas de periódicos, revistas, televisiones, redes sociales, etc.

Aquí hablamos de ella, aunque por otro motivo, recordando que fue noticia, aunque hace ya varias decenas de años, más concretamente en 1958, cuando la entonces Princesa Sofía de Grecia con 18 años finalizó los estudios de enfermería y recibió su Certificado de Enfermera Puericultora y por ello especializada en la atención a recién nacidos.
La Princesa muestra su alegría con su Diploma.
Así pudo comenzar su trabajo en una maternidad/guardería “Mitéra” madre en griego, que había fundado en Atenas su madre la Reina Federica, obra financiada en gran parte por una donación hecha a la Reina por el Gobierno sueco.
Alegre con un bebe en brazos.

Otro instante con el mismo bebe.


Al igual que el de toda la familia real helena, su origen es fundamentalmente danés, con importantes alianzas alemanas y rusas. Todo ello debido al origen del moderno estado griego en el siglo IXX, tras el tratado de Constantinopla.
La Princesa con otro bebe en brazos. 

Entre otras figuras históricas, desciende directamente de la emperatriz Catalina la Grande, de Isabel de Hungría, del Kaiser Guillermo II de Alemanía y de la Reina Victoria del Reino Unido.
Poco después emprendería otras labores que son suficientemente conocidas sobre todo en España su país de acogida, dónde paso a ser la Reina consorte en 1975 y actualmente emérita desde 2014.

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lunes, 2 de abril de 2018

Fotos para el recuerdo.

Hace un año que cerraron las instalaciones del Hospital General Básico de la Serranía, las que antes se denominaban Clínica Sagrada Familia, para iniciar una nueva andadura asistencial en un lugar no muy lejano, pero con estancias y espacios más acordes con las prestaciones que hoy espera la sociedad.
Fachada de entrada al recinto y los aparcamientos, cuando aún estaba Urgencias en la primera planta.

Hay que reconocer que aquellas instalaciones eran el resultado de una amalgama de distintos edificios y orígenes, con muy escasa visión hospitalaria, y que funcionaba a base del esfuerzo de los profesionales para salvar las evidentes deficiencias y atender lo mejor posible a las personas y sus familiares. 
Hospitalización en segunda planta en la zona del edificio semicircular con enfermeros al frente.
No por ello hay que olvidar el tiempo, los buenos momentos y fundamentalmente las personas que compartieron experiencias y parte de sus vidas en aquel lugar.
En Cuidados intensivos un paciente con traqueo y respiración asistida con una máquina "Erika", bajo la atenta mirada enfermera.

Complicada herida que precisa minucioso control.


Enfermera en su labor de recogida de datos para el programa Epine.


El trabajo en colaboración, siempre necesario.


Instrumentista y circulante, para que todo esté al momento.
Un Técnico de radiología en su labor.


Una auxiliar de Enfermería en su trabajo en Farmacia.
Nuestro agradecimiento a un seguidor anónimo de Divertimento Enfermero que pasó varios años de profesión allí, que de vez en cuando añora viejos tiempos y nos ha facilitado estas fotos . Esperemos que nos sorprenda con más. Gracias.

lunes, 26 de marzo de 2018

Ava Gardner, la enfermera de "The Sun Also Rises". Novela y Cine.

La Gran Guerra y la relación amorosa con la enfermera Anges Von Kurowsky marcó a Heminway en su obra y en su vida, y así lo dejó reflejado en varias de sus obras, como hemos visto en otras publicaciones de Divertimento Enfermero. En la obra de la que, hablamos hoy, es su novela “The Sun Also Rises”, traducida al castellano como “Fiesta” , veintidós años más tarde de su primera edición en inglés, escrita en 1926 y publicada ese año en Nueva York.
Tras la guerra Jake Barnes, un periodista norteamericano incapacitado sexualmente por una herida de guerra y Brett Ashley, enfermera en la contienda, durante la que ambos mantuvieron una relación, se reencuentran en el París del período de entreguerras donde se relacionarán con la comunidad norteamericana.

Ava Gadner en la película Fiesta de 1957.
Gran parte de la ambientación de la parte inicial de la novela girará en torno a este colectivo y a los lugares que frecuentaban.
En 1957 se rodó una versión cinematográfica, dirigida por Henry King, con guion de Peter Viertel, y en la que aparecen, entre otros, AVA GARDNER, Tyrone Power, Mel Ferrer, Errol Flynn y Juliette Greco.
Ava Gadner y Tyrone Power en la película "Fiesta". 1957.
Desde allí Jake, Brett y sus compañeros se dirigen a España para pescar y para asistir a los Sanfermines, en Pamplona. Durante las fiestas, descritas al detalle, se sucederán una serie de problemas amorosos protagonizados por Brett, en los que intervienen Michael, su prometido, Cohn, con el que ha mantenido un romance semanas antes y Pedro Romero, un torero prometedor y en los que se remarcará la posición de Barnes como simple espectador. Tras acabar las fiestas el grupo se disolverá, terminando la historia en Madrid.
Portada de una de las muchas ediciones de la celebre novela.
Una novela fundamental del siglo XX que nos sirve para entender parte de las experiencias y vida de aquellos tiempos. Son constantes las muestras que ayudan a ver la ficción como parte de la realidad que Hemingway disfrutaba durante sus numerosos viajes a Pamplona. Un libro y un legado que nos sirve para comprender una época y una forma de vida. Con ello podemos entender a aquellos americanos que vivían intensamente la vida en la Francia y España de la primera mitad del siglo XX. 
Una historia que puso a Pamplona y a los Sanfermines en el mapa internacional para millones de personas. En definitiva, se trata de una obra fundamental del pasado siglo.
Carteles anunciadores de la película. Versión original y en castellano.

Heminway se mostró muy crítico con la versión cinematográfica pero el éxito que tuvo apaciguó su ánimo. En España no se estrenó hasta 20 años después por problemas con la censura de la dictadura franquista.

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lunes, 19 de marzo de 2018

Batallas de una ambulancia. Narrativa.


Batallas de una ambulancia es un libro basado en hechos reales: 29 avisos que vive un equipo de emergencias. Batallas ganadas, perdidas y todas peleadas por el personal sanitario de una UVI Móvil relatadas en primera persona por el autor.
A través de una narrativa humanista, clara, realista y alejada del morbo y chascarrillo, Alberto nos coge de la mano para acercarnos al borde de una camilla donde nos muestra sin tapujos lo que allí sucede.
Vida y muerte como las dos caras inevitables de la moneda que es vivir. Emociones a flor de piel, lágrimas que dan paso a esperanza e ilusión y de las que el autor, junto a 35 colaboradores, sacan conclusiones de vida útiles y prácticas, basadas en la realidad que algún día nos puede tocar vivir a cualquiera.


Leerle es agrietarse, y dejar entrar la luz y salir los recuerdos, y volver a una niñez de golpe, y hacerse viejo sin darse cuenta… dice la periodista Merce Roura de su lectura, empecé este libro esperando encontrarme con lo que una persona siente cuando se enfrenta a lo que el resto de los mortales pasamos la vida intentando evitar. Pensaba que sería una sucesión de formas de verle la cara al dolor, a la parte desagradable, al lado oscuro, a la miseria, a la rabia y a la frustración…qué equivocada estaba. Resulta que esperaba un libro de penas y lamentos y me encontré un canto a la vida.

Entrevista en la cadena de radio SER, el 13.03.2017:

Alberto Luque Siles nació en Villanueva de Algaidas (Málaga), en julio de 1972, actualmente vive en Toledo. Enfermero por la Escuela Universitaria de Enfermería de Ceuta el año 1993, comenzó su andadura profesional en la Unidad de Hospitalización a domicilio. Ese mismo año ingresa en Sanidad Militar y tras su paso por las distintas academias pasa destinado a la Escuela Central de Educación Física y posteriormente a la Academia de Infantería de Toledo, donde ejerce como docente durante 16 años. Su paso por las FAS le lleva a la antigua Yugoslavia y a convivir con su postguerra más cruda. Desde el año 2009 ejerce como enfermero de emergencias en la UVI Móvil de Alcázar de San Juan. Su pasión por la emergencia le ha llevado a una continua formación y participación como ponente en múltiples charlas, cursos y congresos. Batallas de una ambulancia es su primer libro de relatos, muchos de ellos tuvieron una calurosa acogida en redes sociales.
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