Resulta al menos curioso ver el papel en el cine español reservado a las enfermeras por aquellos años.
domingo, 14 de febrero de 2016
Resulta al menos curioso ver el papel en el cine español reservado a las enfermeras por aquellos años.
sábado, 13 de febrero de 2016
(Otwok, Varsovia, 15/2/1910, 12/5/2008, conocida como «El Ángel del Gueto de Varsovia», fue una enfermera polaca católica, que durante la II Guerra Mundial, ayudó y salvó a más de dos mil quinientos niños judíos prácticamente condenados a ser víctimas del Holocausto, arriesgando su propia vida. Fue candidata al Premio Nobel de la Paz en 2007, aunque no resultó elegida. Fue reconocida como Justa entre las naciones (Reconocimiento del Estado de Israel) y se le otorgó la más alta distinción civil de Polonia: la Orden del Águila Blanca.
Su padre, Stanisław Krzyżanowski, era un médico reconocido. Desde su infancia, Irena sintió simpatía por los judíos. Su padre falleció en 1917 a causa de un tifus contraído al tratar a varios pacientes rechazados por sus colegas: muchos de esos pacientes eran judíos. Tras su muerte, los líderes de la comunidad judía ofrecieron pagar los estudios de Irena. En la Polonia de pre-guerra, Irena se opuso al sistema de discriminación adoptado por algunas universidades, como resultado de lo cual fue suspendida en la Universidad de Varsovia durante tres años.
Cuando los nazis invadieron Polonia en 1939, Irena era enfermera en el Departamento de Bienestar Social de Varsovia, que gestionaba los comedores comunitarios de la ciudad. Allí trabajó incansablemente para aliviar el sufrimiento de miles de personas tanto judías como católicas. Gracias a ella, estos comedores no sólo proporcionaban comida para huérfanos, ancianos y pobres sino que además entregaban ropa, medicinas y dinero. En 1942 los nazis crearon un gueto en Varsovia, e Irena, horrorizada por las condiciones en que se vivía allí, se unió al Consejo para la Ayuda de Judíos. Ella misma lo cuenta: Conseguí, para mí y mi compañera Irena Schultz, identificaciones de la oficina sanitaria, una de cuyas tareas era la lucha contra las enfermedades contagiosas. Más tarde tuve éxito en conseguir pases para otras colaboradoras. Como los alemanes invasores tenían miedo de que se desatara una epidemia de tifus, toleraban que los polacos controláramos el recinto.
Cuando Irena caminaba por las calles del gueto, llevaba un brazalete con la estrella de David, como signo de solidaridad y para no llamar la atención sobre sí misma. Pronto se puso en contacto con familias a las que ofreció llevar a sus hijos fuera del gueto. Pero no les podía dar garantías de éxito. Lo único seguro era que los niños morirían si permanecían en él. Muchas madres y abuelas eran reticentes a entregar a sus niños, algo absolutamente comprensible pero que resultó fatal para ellos. Algunas veces, cuando Irena o sus chicas volvían a visitar a las familias para intentar hacerles cambiar de opinión, se encontraban con que todos habían sido llevados al tren que los conduciría a los campos de la muerte..
Pronto se puso en contacto con familias a las que ofreció sacar a sus hijos del gueto y ponerlos a salvo. Pero no les podía dar garantías de éxito. Lo único seguro era que los niños morirían si permanecían en él. Muchas madres y abuelas eran reticentes a entregar a sus niños, algo absolutamente comprensible pero que resultó fatal para ellos. Algunas veces, cuando Irena o sus chicas volvían a visitar a las familias para intentar hacerles cambiar de opinión, se encontraban con que todos habían sido llevados al tren que los conduciría a los campos de la muerte.
A lo largo de un año y medio, Irena consiguió rescatar a más de 2.500 niños por distintos caminos: comenzó a sacarlos en ambulancias como víctimas de tifus, pero pronto se valió de todo tipo de subterfugios que sirvieran para esconderlos: sacos, cestos de basura, cajas de herramientas, cargamentos de mercancías, bolsas de patatas, ataúdes... en sus manos cualquier elemento se transformaba en una vía de escape. Incluso adiestró a un perro que la acompañaba para que ladrara a los soldados alemanes cuando salía y entraba con su vehículo, los cuales no se acercaban. Sus ladridos además amortiguaban los posibles ruidos de los niños. Una vez fuera, eran acogidos en hogares católicos de familias polacas. En aquellos casos en los que no encontraban una familia que se hiciese cargo de ellos, los ocultaban en orfanatos o conventos, y poco a poco fueron enviados a Palestina. Irena quería que aquellos niños un día pudieran recuperar sus verdaderos nombres, su identidad, sus historias personales y sus familias. Entonces ideó un archivo en el que registraba los nombres de los niños y sus nuevas identidades. Apuntaba los datos en pedazos pequeños de papel y los enterraba dentro de frascos bajo un manzano en el jardín de su vecino. Allí aguardó sin que nadie lo sospechase el pasado de 2.500 niños. Sus contactos en la Resistencia hicieron el resto. Fabricaron identidades falsas para cada niño, borrando todo vestigio de su pasado en el gueto. Pero un día, los alemanes supieron de sus actividades. El 20 de octubre de 1943, Irena Sendler fue detenida por la Gestapo y llevada a la prisión de Pawiak donde fue brutalmente torturada. En un colchón de paja de su celda encontró una estampa ajada de Jesucristo. La conservó como el resultado de un azar milagroso en aquellos duros momentos de su vida, hasta el año 1979 en que se deshizo de ella y se la obsequió a Juan Pablo II.
Irena era la única que sabía los nombres y las direcciones de las familias que albergaban a los niños judíos; soportó la tortura y se rehusó a traicionar a sus colaboradores o a cualquiera de los niños ocultos. Le rompieron los pies y las piernas además de innumerables torturas. Pero nadie pudo romper su voluntad. Así que fue sentenciada a muerte. Una sentencia que nunca se cumplió porque camino del lugar de la ejecución, el soldado que la llevaba la dejó escapar. La Resistencia le había sobornado porque no querían que Irena muriese con el secreto de la ubicación de los niños. Oficialmente figuraba en las listas de los ejecutados, así que a partir de entonces, Irena continuó trabajando pero con una identidad falsa.
Al finalizar la guerra, ella misma desenterró los frascos y utilizó las notas para reunir a los niños con sus familiares. Lamentablemente, la mayor parte de las familias de los niños habían perecido en los campos de concentración nazis.
Una vez finalizada la II Guerra Mundial, Irena Sendler intentó volver a su vida pero fue perseguida por el gobierno comunista por su afinidad con los miembros del gobierno polaco que se encontraban en el exilio y por su asociación con la reaccionaria Armia Krajowa. Nuevamente fue detenida, sufrió un aborto de su segundo hijo y se les negó a sus hijos el derecho de estudiar en universidades polacas.
«La razón por la cual rescaté a los niños tiene su origen en mi hogar, en mi infancia. Fui educada en la creencia de que una persona necesitada debe ser ayudada de corazón, sin mirar su religión o su nacionalidad.»
La vida de Irena Sendler fue llevada a la pequeña pantalla por la CBS en The Courageous Heart of Irena Sendler, donde fue interpretada por la ganadora de un Oscar Anna Paquin. Por su trabajo en esta miniserie, la protagonista fue nominada al Globo de Oro como mejor actriz de miniserie o telefilme 2009.
Mas información:
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En esta página, aporto alguna información más extensa de lo publicado en FACEBOOK, aunque siguiendo el mismo objetivo y así un modo sencillo hago referencia a aquello que conozco o leo sobre circunstancias en las que profesionales de la enfermería son sus protagonistas o intervienen de forma significativa en las artes, la historia, la curiosidad, la anécdota y lo cotidiano. Lo hago de una forma “personal”, intentando que sean amenas, DIVERTIDAS, y siempre citando las fuentes desde dónde las tomo. No es un tratado de historia ni un muro de divulgación científica.
Espero que resulten agradables y que al mismo tiempo recuerden y/o aprendan algunas cosas nuevas. Gracias por la visita. Se agradecen los comentarios. https://www.facebook.com/Divertimento-Enfermero-1539372846332038/
sábado, 6 de febrero de 2016
El método Pilates.
El método Pilates, o simplemente Pilates, es un sistema de entrenamiento físico y mental creado a principios del siglo XX por Joseph Hubertus Pilates, quien lo ideó basándose en su conocimiento de distintas especialidades como gimnasia, traumatología y yoga, uniendo el dinamismo y la fuerza muscular con el control mental, la respiración y la relajación.
J. H. Pilates: fue un niño enfermizo, lo que le llevó a estudiar el cuerpo humano y la manera de fortalecerlo mediante el ejercicio. De esta manera, con el tiempo llegó a ser un gran atleta. Fue en Inglaterra donde comenzaría a desarrollar su método al ser internado durante la Primera Guerra Mundial, debido a su nacionalidad alemana, en un campo de concentración. Trabajando como enfermero, desarrolló una metodología para mejorar el estado de salud de otros internos mediante el ejercicio. Para los más débiles y enfermos montó sobre las camas un sistema de poleas y cuerdas para ejercitar los músculos, lo cual fue el origen de algunas de las posteriores máquinas por él ideadas (reformer, trapecio, silla y barril). Con el tiempo desarrollaría un gran número de ejercicios para ser realizados en ellas, así como otros para ser practicados simplemente en el suelo, sobre una colchoneta.
martes, 12 de enero de 2016
"Enfermeras y otros sanitarios de raza negra atienden a un miembro de Ku Klux Klan"
martes, 15 de diciembre de 2015
Enfermeras en el cuidado de pacientes en pulmón de acero.
Para ayudar a respirar a pacientes con graves lesiones pulmonares, como enfisemas, tuberculosis, bronquitis crónica y poliomielitis, los hermanos Philip y Cecil Drinker, de Boston, desarrollaron en 1929 el pulmón de acero.
Un pulmón de acero, llamado ventilador de presión negativa, es una máquina que permite a una persona respirar cuando ésta pierde el control de sus músculos o el trabajo de respiración excede la habilidad de la persona. Tuvo su mayor uso a mediados del siglo XX, cuando las víctimas de poliomielitis, aquejadas por parálisis incluso del diafragma, musculo cuya acción es controlar la presión intratorácica, no eran capaces de respirar, por lo que eran ubicadas en estas cámaras de acero para sobrevivir.
Más
información y fuentes:
http://www.historybyzim.com/2012/04/nurses-iron-lung-1958/
https://es.wikipedia.org/wiki/Pulm%C3%B3n_de_acero
https://es.wikipedia.org/wiki/Poliomielitis
https://mnactec.cat/es/objeto-detalle/16/medicina/pulmon-de-acero
martes, 20 de octubre de 2015
Los guantes del amor.
La enfermera Carolina Hampton, trabajaba como ayudante en el quirófano del cirujano William Halsted, y sufría de dermatitis secundaria al uso continuado de bicloruro de mercurio, solución que se utilizaba para esterilizar los instrumentos en aquella época. La salida al problema era una sola: abandonar la profesión para no seguir padeciendo el eccema. William temió perder a la enfermera y ayudante y por eso sugirió a la Goodyear, la misma de los neumáticos, que le hiciera unos guantes de goma.
Guantes de tal naturaleza no habían existido
jamás, los que utilizaban los anatomistas para las disecciones eran de un
material tosco y poco práctico e inservibles para operar o ayudar en las
intervenciones quirúrgicas. Después de cinco años de usar guantes en su
quirófano entendió que los mismos eran muy eficientes para prevenir
infecciones. Entonces fue cuando los sugirió como método de asepsia en
cirugía..
En 1894, los guantes de goma habían conquistado ya las salas de operaciones del
mundo entero, colmando así una importante laguna en el sistema de la asepsia.
William y Carolina se casaban pocos años después de este episodio.
Más información:
http://enfeps.blogspot.com.es/2010/03/los-guantes-del-amor.html









