martes, 19 de junio de 2018

Una enfermera peina a un miliciano que perdió ambos brazos en la guerra civil española (1936/39). Valencia, 31 de julio de 1937.


Esta foto ha recordado a Divertimento que todos los años al tocar en clase la teoría de Virginia Henderson, haciendo un pequeño recorrido por sus obras y puntos significativos de su aportación al desarrollo de la profesión, en concreto a su obra “La naturaleza de la Enfermería. Reflexiones 25 años después", en la que entre otras muchas reflexiones y pensamientos, la autora expresa en frases sencillas lo que entendía que debía ser la enfermera, al hablar de su concepto de sustituto de lo que le falta al paciente para que se sienta completo, dice que  “ella debe, de algún modo, meterse en la piel de cada uno de sus pacientes para poder saber qué es lo que necesitan”.
La enfermera es temporalmente:
El consciente del inconsciente,
El amor a la vida del suicida,
La pierna del amputado,
Los ojos de un ciego reciente,
Un medio de locomoción para el niño,
Conocimiento y confianza para la joven madre,
La boca para aquellos tan débiles o introvertidos que no pueden hablar, etc. 

Y en este caso de la foto podemos añadir “las manos de quién ha perdido las suyas”.

Es evidente que la actividad que nos muestra la foto es una de las tantas que comprenden las intervenciones precisas para cubrir las necesidades básicas que el paciente no puede hacer por él mismo. 

Y ya que estamos recordando a la gran autora, no podemos pasar página sin hacer mención a estas reflexiones, que advierte, las hace diciendo que son la "cristalización" de mis ideas y entre ellas está su función singular de la enfermera y que prácticamente también ha tomado para si el Consejo Internacional de Enfermería. 
Editor: S.Karger (1968) ASIN: B005NQHWL6.
Espero que si algunos de mis alumnos llega a leer estas lineas también las recuerde.

La función singular de la enfermera es asistir al individuo enfermo o no en la realización de esas actividades que contribuyen a la salud o a su recuperación (o muerte placentera), que el llevaría a cabo sin ayuda, si tuviera la fuerza, la voluntad o el conocimiento necesarios. Y hacerlo de tal manera que lo ayude a adquirir independencia lo más rápidamente posible”.



Más información y fuentes:

“La naturaleza de la Enfermería”. Reflexiones 25 años después. 1994.
Páginas 21 y 22. McGraw-Hill. Interamericana de España, S.A.
ISBN: 84-486-0062-2



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