miércoles, 25 de noviembre de 2020

La enfermera Nadyne Weber y su cartel de no a las visitas hospitalarias.

La enfermera N. Weber, del Hospital Grace de Cleveland, Ohio, fotografiada junto al cartel que acaba de hacer y pegar en la entrada del Centro, con el siguiente texto:

“A partir del miércoles 11 de diciembre de 1968, para proteger a nuestros pacientes durante la actual epidemia de gripe, el hospital ha restringido todas las visitas hasta nuevo aviso”. 

La restricción de visitas es una de las medidas que menos entienden las personas ajenas al mundo sanitario y por ello de las más sometidas a críticas.


La enfermera Nadyne Weber, junto a su cartel. Hospital Grace de Cleveland, (Ohio).
Archivo de Bettmann.

La situación que estamos viviendo debido a la pandemia de coronavirus, está marcando de forma notable nuestro quehacer cotidiano, desde las actividades de la vida doméstica, laboral, social, etc. Todos hemos incorporado a nuestras actividades de rutinas, muchas otras para evitar contagiarnos o contagiar a otros, así el uso de mascarillas, lavado de manos, mantener distancia de seguridad, etc., y no digamos ya, si la persona ha de hacer aislamiento en el propio domicilio. Si todo ello es necesario, por mucho que resulte incomodo, al igual que el confinamiento social para poder dominar los contagios, es necesario entender que en los centros sanitarios cerrados o abiertos, las medidas han de tener el mayor rigor para proteger a los pacientes, por supuesto a nuestros compañeros y a nosotros mismos.

Más información y fuentes:

https://www.mscbs.gob.es/en/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov/documentos/Manejo_urgencias_pacientes_con_COVID-19.pdf

https://kidshealth.org/es/parents/coronavirus-how-to-quarantine-esp.html?WT.ac=p-ra

http://www.madrid.org/cs/Satellite?blobcol=urldata&blobheader=application%2Fpdf&blobheadername1=Content-Disposition&blobheadervalue1=filename%3DSesion+general+mpreventiva.pdf&blobkey=id&blobtable=MungoBlobs&blobwhere=1220443636924&

https://www.buzzfeed.com/gabrielsanchez/inspiring-vintage-photos-of-nurses-from-yesteryear


miércoles, 18 de noviembre de 2020

Enfermeras en la exhibición de bebés prematuros en ferias. EE.UU.


Desde 1904 hasta 1943, entre espectáculos de elefantes danzantes y juegos mecánicos en un parque de diversiones, también había una exhibición de diminutos bebés en incubadoras, algo que, a pesar de ser cuestionado, despertaba la curiosidad de miles de visitantes.

¿Cómo es posible que se cobrara por mostrar a bebés prematuros dentro de cajas de cristal? Quizá esta parezca una práctica de moral cuestionable para algunos, pero salvó la vida de alrededor de 6 500 bebés prematuros a lo largo de 40 años, y fue el inicio de una revolución en la atención sanitaria para los recién nacidos.


Enfermeras en los cuidados de los bebés prematuros durante una exhibición y al frente  de cara al público, el medico Couney.

El responsable de esta historia fue el médico Martin Couney, de quien desafortunadamente hay datos escasos, aunque parece que nació en Prusia, en 1869, y emigró a Estados Unidos en 1898, donde se convertiría en una leyenda participando en varias ferias del país.

Según el pediatra William Silverman, de California que ha investigado la carrera de Couney desde su muerte en 1950, parece que obtuvo su título de médico en Leipzig, Prusia. En la década de 1890 estaba en París, estudiando la patología de los bebés prematuros con el gran experto en la materia, Pierre Budin. La idea parece que se le ocurrió cuando Budin le pidió que supervisara una exhibición de incubadoras en la feria mundial de Berlín de 1896, aunque no parece haber prueba de que eso fuera real. Lo que es un hecho es que mientras muchos médicos consideraban que los bebés prematuros estaban condenados a morir, él buscó una forma de cambiar su destino. En 1903, Martin Coney inauguró su primera exposición en el icónico parque de atracciones de Coney Island, en Nueva York, donde había logrado construir una clínica profesional en medio de un ambiente clásico de feria, en la que había un gran letrero que decía “Todo el mundo ama a un bebé”, dónde trabajaban un equipo de médicos, enfermeras y nodrizas que se encargaba de brindarles la mejor atención posible a los recién nacidos. Dentro de la exposición, se les explicaba a los visitantes cómo las incubadoras extraían aire del exterior y lo filtraban hacia el interior, generando un cambio completo en la atmósfera del bebé dentro de la incubadora.



A pesar de que haber sido acusado de charlatán y de explotar a los bebés, el compromiso de Couney con los prematuros era indudable. Sus instalaciones siempre estaban impecable, y se tenía una rigurosa higiene y se alimentaban cuidadosamente a los prematuros con nodrizas, a quienes  se les despedía si las encontraban fumando o bebiendo alcohol, con un cocinero solo para ellas. También buscaba mejorar la salud de los pequeños al alentar a las enfermeras a tener contacto físico con ellos para mostrarles afecto. Eso era algo poco convencional en la época, pues se creía que, para evitar riesgos de infección, el contacto debía reducirse al mínimo. La instalación era un pequeño hospital y no una atracción de feria. De hecho, las incubadoras utilizadas en la exhibición estaban equipadas según los adelantos más recientes de la época e importadas desde Europa. El cuidado de los bebés era caro y se costeaba con las entradas a la exhibición, las cuales tenían un costo de 25 centavos, pues no se les cobraba nada a los padres. Couney confiaba tanto en su proyecto, que su propia hija pasó tres meses en exhibición tras haber nacido prematuramente. Al crecer, ella se convirtió en enfermera y trabajó con su padre en la exhibición.

El tiempo pasó y los hechos hablaron por sí mismos. La comunidad médica en el terreno de la neonatología en Estados Unidos comenzó a reconocer la innovación que representaba el proyecto de Couney, el cual comenzó a ganar aceptación. Otros médicos enviaban bebés para recibir los cuidados del hospital de Couney y algunos padres preocupados llegaban buscando una esperanza de sobrevivir para sus hijos.

Eventualmente, y tras 40 años, la idea de ver bebés en incubadoras dejó de ser emocionante para muchos. Debido a eso, en 1943, la exhibición cerró de manera definitiva. Sin embargo, el trabajo de Couney estaba hecho: había influido en la apertura del primer centro de atención infantil para prematuros en el Hospital Cornell de Nueva York, y salvado al 85 % de los bebés que llegaron a él.

 

La hija enfermera de Couney junto a una incubadora, mientras su padre da explicaciones a un chico visitante que muestra su curiosidad..

Los bebés que el proyecto de Couney salvó se convirtieron en casos de éxito, y, al llegar a la adultez, ellos agradecieron la segunda oportunidad que eso representó en sus vidas. Una de esas historias es la de Beth Allen, quien nació en 1941, cuando su madre tenía solo 6 meses de embarazo.

La madre de Beth estaba esperando gemelas. Ella apenas pesó unos 600 gramos al nacer, pero su hermana era aún más pequeña, por lo que no logró sobrevivir. Cuando la madre de Beth supo del Dr. Couney, se negó a la idea de exhibir a su hija en una feria, pero él fue al hospital a hablar personalmente con ella y logró convencerla de poner a su hija en la incubadora.

Beth era visitada a diario por su madre y, eventualmente, fue dada de alta pesando más de 2 kilogramos y con una mejoría notable. Después de su estancia en Coney Island, los padres de Beth la llevaban cada año a visitar al Dr. Couney en el Día del Padre, e incluso asistieron a su funeral cuando el médico falleció.

Más información y fuentes:

https://www.americanheritage.com/martin-couney#1

https://www.dawnraffel.com/books

https://www.bbc.com/mundo/noticias-40521195?fbclid=IwAR3nm7Fv1l524pqBYoZdWtjxFkqHjpW6aKgh3rOpuo0CBLY0W8KbiWTjqtw

https://genial.guru/admiracion-curiosidades/este-hombre-aleman-salvo-a-miles-de-bebes-prematuros-de-la-muerte-aunque-lo-consideraban-un-estafador-1235310/

 

miércoles, 11 de noviembre de 2020

Réquiem ruso. Pintura. Autor Boris Olshanky. 2000.

Para muchos conocedores de la obra de Olshanky, esta es, quizás, su pintura más evocadora y significativa. En ella aparece una enfermera de la Cruz Roja Rusa de la Primera Guerra Mundial, que está como suspendida por encima del suelo, sin temor a las espinas de los cardos ni a los alambres de espino del frente de guerra. Los propios rusos dicen que no son tan positivistas como los occidentales y esto se debe a que se dan cuenta de que hay cosas que escapan a su control, dicen, carecer de la arrogancia de los que creen que pueden cambiar el destino a través de sus esfuerzos, y hay cosas, como el “destino” que solo se puede afrontar con dignidad y honor, porque no se pueden cambiar. La enfermera de la obra de Boris aparece como una figura mítica, dispuesta a enfrentar su destino, que no es otro que prestar su ayuda allí, dónde la necesitan sus compatriotas.

En lo personal y en lo artístico, Boris Olshansky, muestra un gran interés por la historia, la religión y el amor a la patria. Sus trabajos están relacionados con motivos de origen védico de la antigua Rusia, es decir, los mitos y leyendas de los eslavos. Para realizar su obra ha profundizado en el mundo sacro de sus antepasados, descubriendo y presentando la asombrosa belleza de su cultura con una visión romántica que también es evidente en su descripción de las festividades y celebraciones de los antiguos dioses eslavos.


Requien Ruso. Boris Olshanky. 2000.

El propio autor ha expresado dedicar toda su creación artística a Rusia, con palabras como:

Estoy seguro de que nuestros grandes antepasados ​​nos observan con cautela. Y que el juicio de la historia es inevitable para lograr la justicia y la fe en el bien. Las leyendas, los cuentos de hadas, las historias épicas y los cuentos rusos son un pozo sin fin de imágenes fantásticas y reales que unidas a la imaginación, pueden ser plasmadas mediante la creación artística.

 Obra de inicio de la página web "Conoce a los eslavos" 
en la presentación de la obra de Boris Olshansky 

Borish Olshansky nació el 25 de febrero de 1956 en Tambov, Rusia. Terminó sus estudios en la Penza Art School en 1980 y luego continuó su formación en el Instituto de Arte Surikov de Moscú, donde se graduó en 1986. Durante sus estudios y viviendo en Moscú, Olshansky trabajó como artista gráfico e ilustrador de libros.

Pronto, Boris se convirtió en uno de los artistas eslavos más populares de Rusia. Posteriormente regresó a Tambov y comenzó a trabajar para la revista llamada “Tambov Literario”.

En 1989 se incorporó a la Unión de Artistas de la entonces URSS, hoy Rusia. Con la llegada de la Perestroika, prácticamente abandonó su trabajo como ilustrador y pasó del arte gráfico a la pintura, campo que realiza con pasión e inspiración centrada en realizar grandes imágenes de eventos de la historia y mitología eslava.

Ha realizado numerosas exposiciones en su país y en el extranjero. Sus exposiciones más importantes incluyen la Exposición Olshansky en la Casa Central de Artistas en Krymsky Val, Moscú, así como su Exposición personal en la Galería de Arte Tambov, ambas realizadas a mediados de la década de 1990. Entre otras facetas en 2008 ilustró el libro “Leyendas y cuentos de Tambov”.

Más información y fuentes:

https://meettheslavs.com/boris-olshansky/

https://01varvara.wordpress.com/2008/03/09/boris-olshansky-russian-requiem-2000/amp/

miércoles, 28 de octubre de 2020

Leatherface. Cine de terror. 2017

 Esta película es una precuela de la saga "La matanza de Texas", y en ella relata los orígenes del villano Leatherface / Jed Sawyer.

Resumen: Transcurre en Texas, 1955, y cuenta los sangrientos inicios del joven Jed Sawyer, el menor de los hijos de una familia de psicópatas asesinos. Jed y sus hermanos son enviados a un centro psiquiátrico para menores, tras asesinar a la hija del Ranger Hartman. En el Centro son tratados para borrarles todo rastro de su antigua identidad.


Fotos de algunas de las escenas y cartel anunciador en el centro.

La historia se complica cuando la madre de Jed acude al centro diez años después dispuesta a ver a su hijo y termina provocando un altercado que dejará libres a cuatro peligrosos jóvenes. A lo largo de una incesante sucesión de escenas sangrientas y de suspense, los cuatro psicópatas, se  llevan consigo a una joven enfermera como rehén, viéndose obligada a vivir la sangrienta historia mientras tratan de huir del Ranger Hartman, que sigue sediento de venganza por la muerte de su hija.

Aunque nuestro interés está centrado en Vanessa Grasse, como la enfermera secuestrada, lógicamente la intriga prevalece durante toda la película, dado que se desconoce la verdadera identidad de los cuatro protagonistas -interpretados por Sam Strike, James Bloor,  Jessica Madsen y Sam Coleman- y cualquiera de ellos podría ser el auténtico Jed Sawyer. Completanlo papeles principales Stephen Dorff, en el papel del Ranger Hartman, y Lili Taylor, interpretando a la perturbada madre.

Resto de datos:

Año: 2017
Duración: 90 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Alexandre Bustillo, Julien Maury
Guion: Seth M. Sherwood
Música: John Frizzell
Fotografía: Antoine Sanier
Reparto: Sam Strike, James Bloor, Lili Taylor, Nicole Andrews, Stephen Dorff, Finn Jones, Jessica Madsen, Vanessa Grasse, Simona Williams, Julian Kostov
Productora: Campbell Grobman Films / Lionsgate / Mainline Productions / LF2 Productions / Millennium Films
Productor: Tobe Hooper

Más información y fuentes:

Entre los enlaces está el del tráiler oficial.

https://www.imdb.com/video/vi3156588825?playlistId=tt2620590&ref_=tt_ov_vi

https://www.filmaffinity.com/es/film295983.html

https://www.youtube.com/watch?v=98OIKVEBhJs

https://es.wikipedia.org/wiki/Leatherface_(pel%C3%ADcula)

https://www.elmundo.es/television/programacion-tv/peliculas/18479986_leatherface.html

http://www.movistarplus.es/ficha/leatherface?tipo=E&id=1488950

http://www.molinsfilmfestival.com/es/2018/09/21/leatherface/

 

miércoles, 21 de octubre de 2020

Enfermera. Narrativa. Peggy Anderson. 1978

La autora expone las ideas, los sentimientos y las experiencias de Mary Benjamín, enfermera jefe de la planta de un hospital general de una gran ciudad de EE.UU. A través de su inteligente mirada nos damos cuenta de lo que significa ejercer esta profesión hoy día, a pesar de los 40 años de su edición. Una profesión compleja con conocimientos extensos y que obliga a quién la ejerce a compartir su humanidad con su profesionalismo, a responsabilizarse de las vidas de sus pacientes, y al mismo tiempo son también responsables de si mismos, de su equilibrio psíquicos cuando algunos de sus pacientes están a punto de morir o crean problemas que no se pueden resolver con medicamentos. 


Portada de la edición española de la obra de P. Anderson. 1980.

Propiedad de quién escribe de Divertimento Enfermero.

Peggy Anderson, nació el 14 de julio de 1938 en Oak Park, Illinois y falleció en Filadelfia en 2016 a los 77 años. Su padre, Wilbert Anderson, dirigía una empresa de fontanería y calefacción en 1970 cuando fue asesinado durante un robo, y su madre, Catherine, era enfermera.

P. Anderson, ex reportera de un periódico, creía que las enfermeras no aparecían de forma adecuada y correcta en películas y programas de televisión, eran crueles, como Nurse Ratched en “One Flew Over the Cuckoo's Nest”, o ingenuas, como las enfermeras de la serie “MASH”, dijo a The New York Times en 1979. “Nunca eran tratadas adecuadamente".


Foto de Peggy Anderson no muy lejana a su fallecimiento en 2016.

No quiso ser enfermera, como su madre, pero en cambio, escribió un libro superventas para corregir los estereotipos sobre la profesión. Peggy quería hacer justicia a la profesión de su madre y para ello, reclutó a una enfermera de 27 años de Filadelfia, le dio el seudónimo de Mary Benjamin, realizó decenas de entrevistas con ella y el resultado fue una narración en primera persona, en 1978, titulada simplemente "Enfermera", que relataba ocho semanas de su, a menudo agotador y conflictivo, trabajo infravalorado e inmensamente gratificante. Fue todo un éxito y vendió millones de copias en tapa dura y en rústica e inspiró una película para televisión, “Nurse” y una serie protagonizada por Michael Learned, que ganó un Emmy en 1982 por su papel.


Portada de la edición española de Hospital Infantil. 1987. Propiedad de quién escribe de Divertimento Enfermero. A la derecha cartel publicitario de la serie de TV basada en la obra Nurse, de P Anderson.

La enfermera entrevistada recibió $ 2,000 de un anticipo de $ 15,000 y el 5 por ciento de las ganancias, se negó rotundamente a ser identificada, la editorial St. Martin's Press, contrató a una enfermera de Nueva York para promover el libro, se retiró de la enfermería después de la publicación del libro. A pesar de tener un título poco atractivo, el libro ofrecía información reveladora sobre los desafíos del trabajo, como protegerse de los avances sexuales de un paciente y drogar a pacientes moribundos para aliviar su dolor. 

" Hospital Infantil" 1985, trata de la historia de seis niños, sus padres, las enfermeras y médicos entregados a salvar sus vidas. Con sobrecogedora intensidad y un estilo muy vivo, casi novelístico, la autora nos introduce en las salas de urgencias y en las habitaciones para contarnos la vida de Candy, una niña de seis años que debe someterse a una difícil intervención quirúrgica a causa de una mal formación craneal; Mark, de quince años, cuya fibrosis quística le produce constantes dolores pulmonares; Jody, un niño con graves defectos congénitos que a los veinte meses de vida ya ha sido operado más de diez veces; Gina, una niña de ocho años aquejada de leucemia; Brandón, un prematuro de quinientos gramos de peso cuya vida parece estar a salvo… de momento; y Fredy de nueve años, que padece alteraciones neurológicas desde que un automóvil lo atropelló mientras cruzaba la calle. La obra, triste y alegre a la vez, interesante y conmovedora en todo momento, dejará una huella imborrable en todos sus  lectores.

Otros escritos de Anderson: “The Daughters (1972), sobre las hijas de la revolución estadounidense. También tenía dos manuscritos incompletos, uno sobre el asesinato de su padre en Chicago y otro sobre Cuidados Paliativos que estaba casi terminado cuando murió de cáncer de pulmón.

Nota: Quién esté interesado en adquirir algunos de los libros, les adelanto que al menos en España, están agotados y descatalogados, aunque se pueden conseguir de segunda manos y a unos precios más que asequibles. Entre los enlaces que se adjuntan, hay uno que les puede servir para ello.

Más información y fuentes: 

https://www.iberlibro.com/?cm_sp=TopNav-_-Details-_-Logo

https://en.wikipedia.org/wiki/Peggy_Anderson

https://www.nytimes.com/2016/01/18/books/peggy-anderson-chronicler-of-the-nursing-profession-dies-at-77.html

https://people.com/archive/a-woman-in-white-finds-a-gentle-biographer-in-peggy-anderson-and-now-nurse-heads-for-tv-vol-13-no-15/

 


miércoles, 14 de octubre de 2020

La enfermera Minnie Sun con un bebé en brazos. Hospital Chino de San Francisco. 1933.

Ante la alta incidencia de enfermedades infectocontagiosas en San Francisco en el siglo XIX, gran parte de la población y autoridades, culparon a los inmigrantes chinos de ser los causantes, por lo que sufrieron discriminación racial en el ámbito laboral, en la asistencia sanitaria y social. Esta circunstancia hizo que los inmigrantes se organizaran y construyeran su propio hospital, El Hospital Chino de San Francisco, centro que aún hoy sigue funcionando y donde en 1940 nació el famoso artista y maestro de artes marciales Bruce Lee.  

La enfermera Minnie Sun con un bebé en brazos. 
Hospital Chino de San Francisco. EE.UU

Los primeros inmigrantes chinos de California llegaron desde la década de 1860 hasta principios de la de 1900, una serie de epidemias, desde la viruela hasta el cólera, devastó el área de la bahía de San Francisco y, especialmente, Chinatown. Al carecer de investigación científica sobre la transmisión de enfermedades, los funcionarios de salud locales a menudo culparon de los brotes a las condiciones de vida en Chinatown y a los vicios de sus habitantes. En 1877, el cirujano Hugh Toland dijo a un comité del Congreso que las trabajadoras sexuales chinas causaban el 90 por ciento de los casos de sífilis en la ciudad.

Esta historia hace que el reciente aumento en la discriminación anti-asiática, asociado con la pandemia de coronavirus, no resulte nada extraña. En 1885, el funcionario de salud de San Francisco declaró a Chinatown como una "maldición social, moral y política para la comunidad". La Junta de Salud propuso medidas draconianas para poner en cuarentena y destruir los edificios donde se habían extendido las infecciones, demoliendo muchos negocios y hogares en el proceso. Los funcionarios públicos no solo retrataron a los estadounidenses de origen chino como criadores de enfermedades, sino que también negaron al grupo el acceso a la atención médica, negándose a financiar servicios críticos en Chinatown y aumentando el costo del tratamiento de los pacientes chinos en los hospitales municipales. Los chinos representaban menos del 0.1 por ciento de los ingresos hospitalarios a fines del siglo XIX. En respuesta, los inmigrantes chinos se organizaron. Comerciantes bien conectados de las Seis Compañías chinas, una federación de asociaciones de ayuda mutua, decidieron autofinanciar su propio hospital. En 1900, el año en que la peste bubónica golpeó a San Francisco, el Dispensario Tung Wah abrió sus puertas a los residentes de Chinatown, convirtiéndose en el primer centro médico chino-estadounidense en los Estados Unidos continentales. Un cuarto de siglo después, se convirtió en el Hospital Chino. Dependen de sus propios recursos. Los inmigrantes chinos de los mismos linajes familiares o regiones en China formaron asociaciones de ayuda mutua y proporcionaron los recursos comunitarios que el gobierno negó. Mantuvieron clínicas pequeñas e improvisadas para miembros enfermos. Los pacientes también podía ser atendidos con terapias tradicionales chinas. 

Después del terremoto de 1906 que devastó la mayor parte de Chinatown, la asociación inició el proceso de reconstrucción de la comunidad. Querían proporcionar mejores instalaciones de salud y más atención, para asegurarse de que el Hospital Chino estuviera actualizado para su asistencia.

Cuando se inauguró en 1925, el hospital en Chinatown fue todo un hecho simbólico para la comunidad y su incorporación a la sociedad de San Francisco. Las ansiedades económicas llevaron a políticas xenófobas para detener la inmigración. La Ley de Exclusión China de 1882 hizo que los inmigrantes chinos no fueran elegibles para la ciudadanía. No se los consideraba merecedores de recursos y servicios. No solo se les excluyó de los servicios sanitarios, sino de una combinación de racismo explícito y explotación de su falta de estatus legal y posición social como no ciudadanos, fueron excluidos racialmente por lo que los chinos tuvieron que vivir en el centro, cerca del núcleo industrial, que ya estaba sucio y privado de servicios básicos. La exclusión y el abandono alimentaron entonces la creencia de que los chinos eran bárbaros e insalubres, y probablemente portadores de enfermedades.

Fachada del actual Hospital Chino de San Francisco. EE.UU.

El Hospital Chino en San Francisco sigue siendo el único hospital independiente administrado por la comunidad china en los EE. UU. Pero los otros dos principales barrios chinos ahora tienen sus propias instalaciones de atención sanitaria, el Centro de Servicios Chinatown en Los Ángeles y en otras partes del condado de Los Ángeles y Charles B. Wang Community Health Center en Manhattan. Estos son centros de salud calificados a nivel federal que sirven a grupos de bajos ingresos en particular. También ha habido más agencias de servicios sociales en los barrios chinos desde que apareció el dispensario Tung Wah. Los Ángeles tiene la Alianza de Ciudadanos Chino Americanos, Nueva York tiene Asiáticos Americanos por la Igualdad, Comité Contra la Violencia Anti-Asiática. Son organizaciones sin animo de lucro dispuestas a servir a los necesitados.

Más información y fuentes:

https://www.atlasobscura.com/articles/chinese-blamed-19th-century-epidemics

https://es.wikipedia.org/wiki/Bruce_Lee


 

 

miércoles, 7 de octubre de 2020

Enfermeras en el descanso. 2004. Autor Miquel Wert.

 

Personal técnica del autor, en tonos predominantemente grises del carbón y óleo sobre el lienzo, en el que no importan los detalles, todo se entiende, y parece recordar que una pausa, un descanso, tomar un poco de café y algún que otro bocado, aunque es un derecho laboral recogido en el artículo 34 del Estatuto de los Trabajadores, es sobre todo, "un salva vidas", durante unos minutos, poder charlar, pensar y hablar de algo, quizá, tras un episodio de estrés asistencial, recuperas fuerzas, y acto seguido, continuar.

 

Enfermeras en el descanso. 2004. Lienzo 130X89 cm.

Autor Miquel Wert. Colección privada en Francia.


Miquel Wert Jirheden, nacido en 1982 es un pintor hispano/sueco que actualmente vive y trabaja en Barcelona. Graduado en Bellas Artes en la Universidad de Barcelona, ​​sus pinturas y dibujos se exponen internacionalmente desde el año 2000 en múltiples exposiciones individuales y colectivas.

Su obra se reparte entre óleo y carbón en lienzo como es el caso que nos ocupa, así como en papel y el mural. Aunque utiliza variados colores fundamentalmente lo hace con tonos que van del blanco al negro. Sus exposiciones individuales incluyen "Sala d'Art Jove de la Generalitat" (Barcelona, ​​España), "KGallery" (Milano, Italia), "Espacio de Arte y Crítica del Teatro" (Túnez, Túnez), "Galerie Art du Temps ”(Cléon-d'Andran, Francia),“ Galerie Charlot ”(París, Francia), Galerie Beseda (Ostrava, Rep. Checa), Galería Anquins (Reus, España),“ Galería de arte de flores verdes ”(Boulogne-Billancourt, Francia) y "Galerie Mülhfeld + Stohrer" (Frankfurt, Alemania).

Colabora regularmente con la "Galería Esther Montoriol" de Barcelona, y está representado por la "Galerie Art du Temps" (Cléon-d'Andran, Francia), "Galería Anquins" (Reus, España), "Arte de las flores verdes". Galería”(Boulogne-Billancourt, Francia) y" Luxart Galerie "(Arlon, Bélgica).

Ha recibido becas del "Cercle Artístic de St. Lluc", "Torrearte" y "Jiser: Reflexions Mediterrànies". En 2016 obtuvo el Primer Premio: "LIV Premio Internacional de Dibujo Ynglada-Guillot", en Barcelona..

Sus trabajos se encuentran en la colección de la Universidad de Barcelona, Blütenweiss Archive (Alemania), JISER (España / Túnez) y colecciones privadas en Bélgica, República Checa, Francia, Alemania, Portugal, Singapur, España, Suecia, Suiza. Túnez, Reino Unido y Estados Unidos.

Una parte importante de su trabajo fue creada en Túnez y Francia, donde ha vivido durante algunos años.

Más información y fuentes:

www.miquelwert.com

https://www.facebook.com/miquelwert/photos/a.118463741518419/118470498184410/?type=3&theater