viernes, 28 de enero de 2022

Anécdotas de enfermeras. Best seller de Elisabeth G. Iborra.

Este libro surgió después de escribir un reportaje sobre la fuga de enfermeras españolas hacia países del extranjero en los que están mucho mejor remuneradas y valoradas porque consideran que su nivel de profesionalidad es más alto que el de sus propias enfermeras autóctonas. Las enfermeras entrevistadas me plantearon una serie de problemas que afectaban a toda la profesión en general en cuanto a sus condiciones laborales; pero en la conversación iban surgiendo las funciones y tareas intrínsecas a la enfermería. Y me parecieron tan desconocidas para la mayoría de la población que consideré interesante escribir un libro en el que recogiera las vicisitudes y la idiosincrasia de este oficio vocacional con el que todos, alguna vez en la vida, tenemos contacto.

Portada de la primera edición de "Anécdotas de enfermeras". 2009.

Las enfermeras se lamentan, por lo general, de que están infravaloradas, de que son ellas las que dan la cara ante los pacientes sirviendo como escudo del resto de los trabajadores del sistema sanitario al tiempo que asumen fuertes cargas y responsabilidades. Esto lo sufren a costa de su propia salud y precisamente por ello en muchas ocasiones no les queda más consuelo que tirar de su sentido del humor para reírse de sus propias miserias y de situaciones muy duras a las que se enfrentan de forma cotidiana, que las podrían dejar bastante trastocadas emocional y psicológicamente. Si a su capacidad de tomarse con cierta sorna e ironía su rutina se suma la cantidad de historias que es capaz de protagonizar el ser humano, y más aún en momentos críticos en los que el miedo y la preocupación superan a la lógica y al sentido común, el resultado es una ingente cantidad de anécdotas que forman el imaginario colectivo de la enfermería. Unas hilarantes, otras emotivas y tristes, muchas alucinantes, otras espeluznantes, ciertas escatológicas; algunas con final feliz y otras tantas con ese final que a nadie le agrada y que a las enfermeras les sigue apenando por mucho que estén acostumbradas. En múltiples casos, los sexuales sobre todo, cabría pensar que se trata de las típicas leyendas urbanas. Basta con seguir leyendo para comprobar que enfermeras y enfermeros de distintas partes de la Península cuentan casos muy similares sin conocerse en absoluto entre sí, reiterándose de manera tan sospechosa que resulta imposible dudar de su veracidad. En sus testimonios queda demostrado una vez más que las personas podemos hacer cualquier cosa, por exagerado que nos parezca desde fuera. Desde luego, todos los enfermeros entrevistados afirman que los pacientes y sus familiares nunca dejarán de sorprenderles, por mucha experiencia que tengan. E idéntica impresión le quedará al lector. Cuando parece que una historia es insuperable, llega otro profesional y cuenta una anécdota todavía más increíble. Si bien todas son ciertas, pues no hay ni el menor resquicio de duda de la seriedad de cada uno de los enfermeros interpelados. A pesar de que no pretende ser un libro graciosillo, porque la salud y el trabajo de este colectivo es muy relevante para la sociedad, es inevitable reírse en la mayoría de las entrevistas, sobre todo por el tono de los relatos de las y los protagonistas. Pero, además, se puede aprender mucho de ellos, conocer en profundidad la ayuda que nos pueden procurar y, ante todo, sería deseable que fomentara la empatía de los potenciales pacientes, para que la próxima vez que se encuentren en una consulta comprendan mejor la labor de la enfermera que les atiende. Por último, he de agradecer la colaboración, el tiempo y el esfuerzo de todos los consultados, y aclarar de nuevo que ellos no se ríen de los enfermos sino que intentan tomárselo todo un poco a la ligera para quitarle hierro a las tensiones que se les acumulan cada día, porque si no se volverían locos y pasarían a ser ellos los pacientes. Por eso conservan el anonimato de los enfermos y evitan dar detalles por los que sean reconocibles. (Texto del prologo de la primera edición)


Foto de su autora a la izquierda Elisabeth G. Iborra (1977, Zaragoza). Su familia procede de Andalucía. Con 23 años se licenció en Ciencias de la Información en la Universidad del País Vasco en Bilbao, y comenzó su carrera periodística en Radio Euskadi y el diario El Mundo del País Vasco. Posteriormente marchó a Cataluña y allí trabajó para Metro y El Mundo de Cataluña. Convertida en periodista independiente, ha trabajado para numerosos medios, como Metro, Agencia EFE, El Heraldo de Aragón, El Periódico de Cataluña, MAN, Woman, CNR o Primera Línea. Ha colaborado en RNE y en la Televisión Aragonesa. Todo ello le ha servido para emprender sus proyectos literarios con conocimientos muy variados que abarcan desde la cultura en general, a la sociología, la sexología, la psicología, la filosofía, la enogastronomía o la antropología. Como escritora, ha publicado 21 libros, entre ellos “Anécdotas de enfermeras” en formato papel y en audiolibro, también una nueva edición del ya bestseller motivo de nuestra publicación, ampliada con Emergencias que no creerás. La foto de la portada de la nueva edición aparece más abajo en nuestra página.


Parte de la entrevista a la autora publicada en el periódico “El Mundo” el 24 de noviembre 2020.

Elisabeth G. Iborra es periodista y, ¿Qué te llevó a escribir este libro?

Pues estaba haciendo un reportaje para El Periódico sobre la fuga de las enfermeras a Inglaterra y a Francia porque, dadas sus condiciones laborales y económicas aquí, les convenía más aceptar la invitación de esos países donde estaban mejor valoradas y les pagaban muchísimo mejor, incluso les procuraban el alojamiento y la manutención. Me fui a un hospital a entrevistar a las enfermeras portavoces de los sindicatos y me di cuenta de que, a pesar de la seriedad del asunto, tenían un sentido del humor privilegiado e intentaban relativizar contando anécdotas de las burradas que les pasaban de forma cotidiana.

¿Por qué pasarlo a audiolibro?

Es un formato que me encanta, me parece una apuesta por el futuro que deberíamos hacer la mayoría de los autores, porque nos permite llegar a muchas más personas que tal vez no pueden leer o no son muy fans de la lectura y, en cambio, si le narras un libro al oído lo disfrutan y, de paso, también aprenden. Partiendo de la base de que, con todos los libros, tanto los autores como los lectores siempre aprendemos algo, en este caso, espero que sea a valorar el trabajo de los demás.

Cuéntanos esa anécdota que no has incluido ni en la versión ampliada.

Pues la última que me han contado es de una madre que fue recientemente con su hijo al ambulatorio y exigió que se le hiciera una prueba PCR porque el niño tenía gusanitos en el ano. ¡Una PCR para una infección infantil supercomún!

¿Alguna anécdota personal?

Bueno, para la versión ampliada con anécdotas de emergencias, yo estuve trabajando directamente con los equipos de Suma, DIA, Cruz Roja, las ambulancias de urgencias, etc. Y viví con ellos cantidad de anécdotas y barbaridades de todo tipo, como agredir a los sanitarios que les estaban cuidando y curando, que eso está más feo que pegarle a un padre; pedirles un tampón, subirse encima de la ambulancia...

 ¿Te han llegado anécdotas a través de redes sociales o firmas de libros?

Si hay algo que jamás dejará de asombrarme es que, en todas las firmas de libros, o cada vez que hablo con enfermeros y enfermeras o médicos y doctoras, siempre me sorprenden con alguna anécdota nueva que todavía nadie me había contado, y eso que llevo cientos de entrevistas y tres libros al respecto. El ser humano no tiene límites.

¿Notas que ha cambiado la percepción de los españoles con respecto a los sanitarios, y en especial hacia las enfermeras?

Me parece que, de repente, se han dado cuenta de que existían y de que se merecen que les respeten (o más bien concedan de una vez) aquellas reivindicaciones laborales por las cuales fui a entrevistarlas hace 12 años. Me gustaría que no se les olvidase todo el esfuerzo que el gremio sanitario está haciendo por toda la población y que, en las próximas elecciones, votaran en consecuencia, sin apoyar a los partidos que han ejecutado todos los recortes en la sanidad pública y la han abocado a la carencia de recursos, presupuesto y profesionales con la que nos hemos encontrado durante la pandemia


¿La última vez que te has reído?

A todas horas. Supongo que conecté con las enfermeras precisamente porque me tomo la vida con bastante alegría, vengan como vengan dadas. Eso lo aplico siempre a mis libros, porque creo que la letra con humor entra, no con sangre, pues no hace falta sufrir, que la vida ya nos va a dar los golpes que nos tenga que dar. Creo que esa es la misma línea en la que van los sanitarios, puesto que tienen muy presente el dolor, la enfermedad y la muerte; y eso siempre hay que compensarlo con buenas dosis de felicidad.

¿Hay que mantener el sentido del humor incluso en los momentos más duros de la vida?

Sobre todo en los duros. Me parece que, en la coyuntura en la que estamos viviendo, es imprescindible el humor, reírse, compartir risas y tomarse las cosas un poquito menos a la tremenda, dándole importancia a lo que verdaderamente la tiene, que son los afectos.


Más información y fuentes: 

https://www.casadellibro.com/libro-anecdotas-de-enfermeras/9788483469606/1251407 https://www.elmundo.es/yodona/lifestyle/2020/11/23/5fbb8536fc6c83f15e8b45f1.html

https://www.lecturalia.com/autor/3105/elisabeth-g-iborra

https://mobile.twitter.com/elisabethiborra

https://www.enfermeria21.com/diario-dicen/anecdotas-de-enfermeras-un-libro-que-ofrece-curiosidades-del-trabajo-diario-realizado-por-estas-profesionales-DDIMPORT-035819/



lunes, 17 de enero de 2022

Niño con viruela negra en brazos de una enfermera. Polonia 1963

Las enfermedades infecto-contagiosas nos acompañan desde la noche de los tiempos, muertes, perdidas, confinamientos, y así hasta la actualidad con vacunaciones, controles y certificados como las que vivimos con el coronavirus actual se repiten y seguirá sucediendo; solo cambia el contexto histórico, sistema político-social, sistema de salud, etc. La que recordamos con la foto de hoy fue en 1963, con la última epidemia de viruela en Polonia y una de las últimas en Europa. El 25 de mayo de 1963, el Teniente Bonifacy Jedynak, subcomandante de seguridad pública en Wrocław, regresó de un viaje de negocios en India. Unos días después se sintió mal. Tenía escalofríos, dolores musculares, fiebre, extrañas lesiones faciales y "erupciones parecidas a la rubéola" en el pecho. El 2 de junio fue al hospital del Ministerio del Interior, y se le diagnosticó “erróneamente” malaria, dos semanas después, fue dado de alta. Las consecuencias de esta decisión resultaron ser trágicas.

Enfermera con niño con viruela. Wrocław, Polonia 1963
Foto coloreada por Divertimento con la aplicación Colorize.

El encargado de limpiar la habitación del aislamiento de Jedynak cayó enfermo y contagió a su hija, una enfermera que, antes de tener síntomas de la enfermedad, participó en la organización de la boda de un familiar y tuvo contacto con un amplio número de personas. Se sospechaba una fuerte alergia a un antibiótico y una leucemia de rápida progresión y murió a los pocos días. No se tomaron medidas preventivas, incluso cuando pronto llegaron más pacientes al hospital con síntomas similares, entre ellos el médico que atendió a la enfermera.


Niños aislados por contacto con infectados de viruela al cuidado de enfermeras. Wrocław, Polonia 1963

No se acertó en el diagnóstico correcto hasta que un niño de cuatro años fue hospitalizado con una erupción. Ya había tenido varicela antes, por lo que quedó claro que se trataba de síntomas de una enfermedad no identificada. Fue entonces cuando se le diagnosticó viruela. La noticia de que tenemos viruela en la ciudad fue un verdadero shock y entonces empezó la psicosis”, recuerda el Dr. Michał Sobków, que en el verano de 1963 estaba de servicio como médico de inspección en el servicio de ambulancias de Wrocław. El 15 de julio se anunció una emergencia anti-epidémica y dos días después, el estado de la epidemia. Al mismo tiempo, se lanzó una acción masiva de vacunación obligatoria, incluso en caso de contraindicaciones.

Enfermeras en la campaña de vacunación comunitaria.
 Wrocław, Polonia 1963

Las multas ascendían hasta cuatro veces el suelo mensual o arresto de tres meses. Por rechazar el tratamiento e infectar a otras personas, hasta 15 años de prisión. Era obligatorio llevar consigo la cartilla de vacunación vigente en cada situación. Wrocław quedó aislada del resto del país por un cordón sanitario. Todas las actividades se denominaron “Acción VV” por las primeras letras del nombre latino de la enfermedad: Variola vera. Los eventos masivos fueron cancelados. Los sospechosos de tener contacto con los enfermos fueron aislados. Las manijas de las puertas, así como las ventanas de las taquillas, estaban envueltas con vendas empapadas en desinfectante. Se desinfectaron las manos con la misma sustancia y se colocaron esterillas de paja empapadas con desinfectante frente a las entradas de los edificios. Se hicieron llamados para no viajar a lugares donde se reunieran muchas personas, en vacaciones, campamentos de verano, etc. Muchos habitantes de Wrocław tuvieron que anular sus viajes y otros eventos. Y los carteles con la frase “Nos saludamos y nos despedimos sin darnos la mano”.

Enfermeras vacunando en la campaña comunitaria antiviruela.
 Wrocław, Polonia 1963

A pesar de las precauciones tomadas, la viruela se extendió a otras cinco provincias, pero no causó una epidemia en ellas. La OMS predijo que duraría dos años, 2.000 personas enfermarían y 200 morirían. Afortunadamente, estas predicciones no se cumplieron, vemos como vaticinios del mentado organismo y su falta de acierto viene de lejos. El 10 de septiembre de 1963 se registró el último caso de la enfermedad y el 19 de septiembre se anunció el fin de la epidemia con un balance de 99 personas infectadas de las que siete fallecieron, una de ellas la enfermera mentada.

  

Breve reseña sobre la viruela:
La historia de la viruela ocupa una posición única en la salud humana y la medicina. La viruela es una de las enfermedades más mortales que conocen los humanos, y también es la única enfermedad que ha sido erradicada con la vacunación. Los síntomas de una infección típica de viruela comenzaban con una fiebre y un letargo de unas dos semanas después de haber estado expuesto al virus Variola major. Otros síntomas comunes eran: dolor de cabeza, dolor de garganta y vómito. En unos cuantos días, aparecían erupciones elevadas en la cara y el cuerpo, se formaban llagas dentro de la boca, la garganta y la nariz, y también crecían pústulas llenas de líquido; en algunos casos, estas pústulas se unían entre sí y abarcaban grandes zonas de la piel. Aproximadamente a la tercera semana de la enfermedad, se formaban costras que se separaban de la piel. El virus Variola minor provocaba una forma de viruela similar, pero mucho menos grave. La viruela se transmitía por un contacto cercano con las llagas o las gotitas emitidas por la respiración de una persona infectada. La ropa de cama o prendas de vestir contaminadas también podían transmitir la enfermedad. Un paciente seguía siendo infectocontagioso, hasta que la última costra se separaba de la piel. Por lo general, en la segunda semana de la infección morían aproximadamente un 30% de los casos de viruela del tipo Variola major. La mayoría de los sobrevivientes conservaba cierto grado de cicatrización permanente, que también podía ser extenso. Igualmente, podían surgir otras deformidades, como la pérdida de tejido labial, nasal y cartilaginoso, como resultado de las costras en las córneas, la persona infectada podía quedar ciega. La Variola minor era menos grave y provocaba menos estragos y muerte entre los infectados. Algunos cálculos indican que las muertes por viruela a nivel mundial durante el siglo XX sumaron más de 300 millones.

Más información y fuentes: 

https://historiamniejznanaizapomniana.wordpress.com/2018/07/17/55-lat-temu-we-wroclawiu-wybuchla-epidemia-ospy-prawdziwej/

https://tygodnik.polsatnews.pl/news/2021-01-23/kiedys-bano-sie-zbydlecenia-dzis-mikroczipow/

https://pictolic.com/es/article/40-fotos-de-archivo-que-pueden-cambiar-su-visin-del-pasado

https://krakow.ipn.gov.pl/pl4/edukacja/przystanek-historia/95166,Witamy-sie-i-zegnamy-bez-podawania-rak-Epidemie-w-PRL.html

http://es.wikipedia.org/wiki/Viruela 

viernes, 7 de enero de 2022

"La dama de la lámpara".

Florence Nightingale generalmente es aceptada como la primera enfermera en "sentido moderno", de gran influencia en el desarrollo de la profesión en el siglo pasado, se hizo famosa por su participación en la Guerra de Crimea, en la que el Imperio Ruso luchaba contra el Turco Otomano, que contó con el apoyo de Gran Bretaña, Francia y el Piamonte. Como es extensamente conocido, ella cuidaba y vigilaba a los heridos británicos en un enorme hospital de campaña, de día y de noche, donde lo recorría con la ayuda de la luz de una lámpara de aceite. Fue motivo de reconocimiento por parte de las autoridades británicas, por la prensa y diversos artistas de su tiempo quedando plasmada en pinturas y litografías como es el caso que nos ocupa "La dama de la lámpara", o "Florence Nightingale en el hospital de Scutari", que tuvo tanto éxito, que se vendieron miles de litografías del cuadro dentro y fuera de su país. La obra está marcada por el estilo neoclásico de su autora Henrietta Rae, dónde resalta la idealización de la figura de Nightingale.

"Florence Nightingale en el hospital de Scutari". Henrietta Rae. 1854

Henrietta Rae, la primera mujer en exhibir pinturas de desnudos en la Royal Academy, nació el 30 de diciembre de 1859, en Hammersmith, Inglaterra, y murió en Upper Norwood, Londres, el 26 de enero de 1928. Cuando era niña, Rae recibió educación artística desde muy pequeña, ya que su madre esperaba de ella una carrera musical, mientras que ella prefirió decantarse por la pintura.

Sus influencias pictóricas, las adquirió, principalmente, en la Royal Academy y relacionándose con pintores amigos suyos, anteriormente maestros o compañeros que fue conociendo, el que más la marcó fue el pintor neerlandés de estilo neoclásico L. Alma-Tadema, que la impresionó desde el mismo momento que lo conoció, debió convencerla, además de enseñarla, de sus posibilidades a la hora de pintar grandes obras de temática clásica, greco-romana.  La calidad de su pintura hizo que pronto se ganara el reconocimiento, sobre todo por los temas clásicos de sus obras y sus significados alegóricos. En 1884 contrajo matrimonio con el artista Ernest Norman, padre de sus dos hijos, pero no cambió su apellido en parte para mantener la reputación que ya había adquirido como artista, de hecho en ese mismo año su obra “Lancelot y Elaine” tuvo un gran reconocimiento por parte de la Royal Academy, y también por ser defensora del movimiento feminista. En 1890la familia viajó a París donde estudió en la Académie Julian, que admitía a mujeres.​ En 1894 expuso “Psique ante el Trono de Venus” en la Royal Academy, que fue considerada una obra de arte seria y acabaría siendo comprada por el coleccionista de arte George McCulloch. En  1897 organizó una exposición exclusivamente de artistas femeninas haciéndola coincidir con el aniversario de la reina Victoria.

La vida de Henrietta, como artista y también como defensora del derecho al voto de las mujeres, y su apoyo a otras artistas menos conocidas que ella, se recogió en un libro autobiográfico publicado en 1905 y que, en su momento, tuvo bastante éxito y buena aceptación.

Más información y fuentes:

https://victorianweb.org/painting/rae/devereux.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Henrietta_Rae

http://lacaidadeconstantinopla2.blogspot.com/2016/03/henrietta-rae-vision-romantica-de-la.html


miércoles, 29 de diciembre de 2021

Maureen O'Hara, enfermera en "Rumbo a las playas de Tripoli". 1942

Sinopsis de "To the Shores of Tripoli" por su título original: Chris Winters es un despreocupado conquistador que se ve obligado a alistarse en la Marina estadounidense. Una vez dentro de su pelotón tendrá varios encontronazos con su sargento, el oficial Dixie Smith. La dura instrucción en el cuartel le hará buscar refugio en la relación que mantiene con la enfermera Mary Carter (Maureen O'Hara), bella mujer de la que se enamora.

Maureen O'Hara en el papel de enfermera en "To the Shores of Tripoli"

Título: Rumbo a las playas de Trípoli (Drama bélico)

Título original: To the Shores of Tripoli

País: Estados Unidos, Año 1942

Duración 110 minutos Guión: Lamar Trotti

Intérprete: Maureen O'Hara , John Payne , Randolph Scott , Nancy Kelly , William Tracy

Productora: Twentieth Century Fox

Director: H. Bruce Humberstone

Cartel anunciador de la película. 

Maureen FitzSimons nació el 17 de agosto de 1920 en Ranelagh, un suburbio de Dublín. Su madre, Marguerita fue una dotada contralto y su padre, Charles, tenía un negocio en Dublín y además era copropietario de un equipo de fútbol, los Shawrocks Rovers. Maureen era la segunda de sus seis hijos. De pequeña demostró carácter desde sus años mozos, pues gustaba de figurar en los juegos y deportes atléticos de los chicos y además poseía una gracia natural para actuar. De tal modo fue así que, tras participar en programas de radio y teatros infantiles, ganó un premio para actuar en el teatro y a los 14 años fue admitida en el prestigioso Abbey Theater de Dublín. En 1938, Maureen O'Hara participó en su primera película, el musical Kicking the Moon Around, con un pequeño papel de secretaria. Su importancia creció en su siguiente film, My Irish Molly. Y después su vida cambió para siempre. Acudió a un casting en el que estaba presente el gran actor inglés Charles Laughton, y tras ver a la joven FitzSimons quedó materialmente hechizado. La fichó para participar en la película dirigida por Hitchcock, pero antes de rodar, el protagonista de testigo de cargo le cambió el apellido a la actriz, y pasó de ser Maureen FitzSimons a ser Maureen O'Hara. A partir ese ese momento la carrera de Maureen O'Hara se sitúa en Estados Unidos. Allende los mares fue para rodar su siguiente película, también con Laughton “Esmeralda la zíngara” (1939). Hollywood quedó maravillado con la belleza de esa gitana irlandesa y los buenos papeles comenzaron a llegar,  no había cumplido aún los 20 años. Por esa época comenzaron los amores de la actriz, ya que se casó por vez primera, aunque el matrimonio sería anulado dos años después. Seguidamente volvió a casarse, aunque esta vez con el director Will Price. Sin embargo, el matrimonio también fracasó y la pareja se divorció en 1953, con una hija. Muchos años después, en 1968, parece que Maureen O'Hara encontró por fin al hombre de su vida, un general del ejército con el que estuvo casada hasta su muerte en 1978. 

Maureen O'Hara y John Payne  en la película de 1942 "To the Shores of Tripoli"

Las décadas 40 y 50 fueron las de mayor éxito de Maureen O'Hara y su rostro se convirtió en uno de los reclamos para el público. En 1941 encontró al otro John de su vida, al director que le ofrecería sus mejores papeles. En “Que verde era mi valle”, la actriz dio vida a la hermana mayor de una familia de mineros de Gales, en uno de esos papeles “maternales” que tanto agradaban a John Ford. A lo largo de su carrera volvería a trabajar con este director otras cinco películas, las cuales se encuentran sin duda entre los más granado de su filmografía. Son muchas las películas en las que actuó, particularmente la que más he visto es “Esta tierra es mía” con su descubridor Laughton. A partir de 1973 ya sólo intervendría en televisión  hasta su final en el telefilm "El último baile" en el año 2000. Maureen residió mucho tiempo retirada en una pequeña localidad de las Islas Vírgenes. Falleció a los 95 años mientras dormía.

Más información y fuentes:

http://filmnoirphotos.blogspot.com/2012/11/oh-nurse-maureen-ohara.html

https://www.filmaffinity.com/es/film611579.html

https://www.sensacine.com/peliculas/pelicula-51915/

https://kiwillet.blogspot.com/p/hd-rumbo-las-playas-de-tripoli-1942.html

https://www.elmundo.es/television/programacion-tv/peliculas/7748353_rumbo-a-las-playas-de-tripoli.html

https://decine21.com/biografias/maureen-ohara-8468

https://descargacineclasico.net/rumbo-a-las-playas-de-tripoli-1942/



viernes, 24 de diciembre de 2021

La vacuna. Diego Rivera. Un mural en Detroit. 1931

La obra refleja la motivación del autor en plasmar la realidad social bajo su ideología marxista, similar a las obras del arte realista soviético, Rivera utiliza hábilmente una supuesta obra de motivo clásico “el nacimiento de Jesús de Nazaret” dónde los personajes adquieren otra dimensión, la ciencia toma el lugar de la divinidad y los personajes representan a individuos de la sociedad real. De esta forma la obra presenta la vacunación de un niño en un laboratorio, un medio de trabajo científico y dónde los personajes tradicionales adquieren un protagonismo moderno; el niño a quien vacunan es Jesús, su pelo rubio simula la aureola, el médico que lo vacuna es San José y la enfermera es la Virgen, la cofia le sirve de aureola. En ese ambiente lleno de probetas, de serpentinas y tubos de ensayo, están los animales del pesebre, que además son los que facilitan los productos de la inoculación para la vacunación y por supuesto también están los Reyes Magos, representados por tres científicos que trabajan en el fondo de la escena.

Diego Rivera, 1886/1957, fue un destacado muralista mexicano de ideología comunista, famoso por plasmar obras de alto contenido social en edificios públicos. Casado en su tercer matrimonio con Frida Kahlo, fue creador de diversos murales en distintos puntos del ahora llamado Centro Histórico de la Ciudad de México, así como en la Escuela Nacional de Agricultura de Chapingo,​ y en otras ciudades mexicanas como Cuernavaca y Acapulco, y extranjeras como Buenos Aires, San Francisco, Detroit y Nueva York.

 La Vacuna, del mural de Detroit. Diego Rivera. 1931.

En 1932, el director del museo, William Valentiner, y Edsel Ford comisionaron a Rivera para pintar dos murales para el museo, con la única condición que retratara la historia de Detroit y de la industria automotriz. El trabajo fue financiado por Edsel Ford, hijo de Henry Ford y presidente de la industria automovilística que lleva su nombre y un mecenas del arte.

Por petición de Rivera, la obra se extendió a 5 murales que abarcan más de 447 metros cuadrados, pintados al fresco. Fueron llamados: “La industria de Detroit, o el hombre y la máquina” y fueron objeto de una amplia controversia artística y política. Rivera fue uno de los líderes del movimiento muralista mexicano, era marxista y usaba los murales como medio de trabajo porque creía que el arte pertenecía al público y no a las galerías privadas. En sus frescos en el Instituto de Artes de Detroit, considerados como su obra maestra, muestra la esencia de Detroit como ciudad industrial. Sus imágenes son íconos, llenas de símbolos y muy complejas con una visión de la industria planteada según las ideas de Rivera que contienen un punto de vista social y político. 

 Diego Rivera con su esposa Frida Kahlo. 1933. Foto Cordon Press.

Allí estaban radicados los tres grandes de la industria automotriz: Ford, General Motors y Chrysler. Pero además existían fábricas de aviones, industrias de químicos y se encontraban Los Laboratorios Parke-Davis, uno de los más grandes de la industria farmacéutica que en aquel entonces producía antitoxinas y vacunas como la de la difteria, tétanos y viruela; así como también fue una de las compañías que participó en la producción de la vacuna del polio de Salk en la campaña de vacunación en la década de los años 50. Así era el Detroit de los años treinta que fue retratado por Rivera en los murales, no sin antes haberse documentado muy bien y haber visitado la fábrica de autos y aviones de Ford, Parke-Davis y la Chrysler, entre otras industrias. Esto explica la inclusión de la escena de “La Vacuna” en los murales, lo que habla de una mente avanzada, ya que si bien tuvo la oportunidad de palpar lo más desarrollado del momento, no es menos cierto que muy pocas vacunas eran comercializadas y mucho menos común era vacunarse. Las escenas del mural son ricas en figuras de trabajadores, aviones, máquinas gigantes, enfermeras, médicos, mujeres desnudas, hombres con máscaras anti-gas, e incluso aparece el artista, Valentiner y Ford y obreros de las fábricas, entre otros conocidos. 

 Pared norte de “Industria de Detroit”, de Diego Rivera.

 Instituto de Artes de Detroit, EE.UU.


Rivera representó el proceso de la fundición del hierro y el acero, la fabricación de las partes y el proceso de ensamblado del automóvil donde los obreros y las máquinas son un elemento primordial. Sus personajes eran de distintas nacionalidades y razas. También representó a la industria farmacéutica, química, aeronáutica y siderúrgica.

"La Vacuna" fue muy criticada en su momento por la comunidad católica, quienes lo calificaban como irreligioso y blasfemo, aduciendo que era una caricatura de la Santa Familia en el establo, donde aparecen la Virgen, San José, el Niño y los 3 Reyes Magos. Rivera se defendió diciendo que incluyó a la vaca porque el origen del término “vacuna”. Otros indignados fueron los artistas americanos porque no fueron seleccionados para el trabajo. También fueron calificadas como pornografía las mujeres desnudas. Quizá lo que indignó a la población fue que Rivera planteara sus ideas marxistas en la época de la gran depresión económica, ocurrida durante la segunda y tercera décadas del siglo XX en los Estados Unidos.

Más información y fuentes:

https://es.wikipedia.org/wiki/Diego_Rivera

https://www.edder.org/?p=13460

https://diariodeunmedicodeguardia.blogspot.com/2014/10/en-tiempos-de-virus-y-vacunas-la-vacuna.html

https://www.biografiasyvidas.com/biografia/r/rivera.htm

https://miradorsalud.com/vacunacion-o-natividad-en-los-murales-la-industria-de-detroit-por-diego-rivera/ https://historia.nationalgeographic.com.es/a/diego-rivera-pintor-identidad-mexicana_14934

https://www.infobae.com/cultura/2021/01/05/la-belleza-del-dia-industria-de-detroit-de-diego-rivera/


domingo, 12 de diciembre de 2021

Enfermeras con gafas de protección administran de Luz Finsen. 1900.

Ya los médicos de la Grecia clásica decían que sus enfermos se podían beneficiar de la exposición moderada a la luz solar. Avicena, médico persa, en el siglo X comentaba los beneficios que reportaba tomar el sol con moderación. A mediados del siglo XVIII, fueron médicos franceses quienes pudieron comprobar los efectos beneficiosos del sol en enfermos con infecciones de piel. A partir de entonces se potenció las estancias en los balnearios, en los que se anunciaban los beneficios de la luz solar, siempre que el exceso no echara por tierra los beneficios reales que los baños de sol moderados. Aunque no sería hasta finales del siglo XIX cuando el médico danés Finsen alcanzó la fama por sus investigaciones sobre los efectos fisiológicos de la luz con enfermos de viruela al someter las lesiones a radiaciones lumínicas rojas, evidenciando así que los rayos de luz de este color ayudaban a mejorar las lesiones de los pacientes. Halló así las propiedades estimulantes de los rayos violeta y ultravioleta e ideó una lámpara eléctrica de arco voltaico, conocida como luz o lámpara de Finsen, y al tratamiento finsenterapia. Tras su éxito Finsen dirigió una pequeña clínica basada en sus propias investigaciones y fue reconocido con el premio Nobel, a pesar de que Finsen no pudo dilucidar si la mejoría era debida a la acción bactericida o al propio efecto de los rayos ultravioleta sobre los tejidos. La finsenterapia supuso un gran avance terapéutico y sentó las bases de la moderna fototerapia.

Enfermeras, protegidas con gafas para la luz ultravioleta, en el control de la finsenterapia. Instituto Finsen, aproximadamente 1900. 

Niels Ryberg Finsen  (1860-1904), fue un médico natural de las islas Feroe, se interesó por el  efecto benéfico de la luz solar para mejorar o aliviar ciertas dolencias. La mejoría que la exposición al sol producía en las lesiones cutáneas producidas por la viruela, por ejemplo, ya era conocida. El progreso de las ciencias físicas a finales del siglo XIX permitió analizar las causas de este efecto beneficioso y aplicarlo de forma selectiva y científica. eran los primeros pasos de lo que posteriormente ha terminado siendo la fototerapia. Finsen estudió y aplicó los efectos de la luz sobre ciertas lesiones, de tal modo que en esta época a éste nuevo tratamiento no se le llamó fototerapia, sino finsenterapia. La primera fuente de luz fue para Finsen el sol. Observó que los pacientes de viruela mejoraban al exponerse moderadamente al sol, pero empeoraban si se exponían durante largo tiempo. Estudió entonces la composición de los rayos solares y pudo demostrar que la banda de luz ultravioleta tenía efectos negativos sobre la viruela, mientras que la luz infrarroja era beneficiosa. A partir de 1894, propuso el tratamiento de la viruela mediante filtros de luz. 

Enfermeras con gafas de protección administran el tratamiento de Luz Finsen en el London Hospital. 1900.


Más tarde observó que en cambio, el lupus vulgar, de origen tuberculoso, mejoraba precisamente al exponerlo a la luz ultravioleta. Al principio, concentraba la luz solar mediante lentes, eliminando la radiación infrarroja mediante filtros absorbentes (una solución amoniacal de sulfato de cobre). Posteriormente intentó usar sólo la luz ultravioleta, reemplazando las lentes de cristal por lentes de cuarzo. Los frecuentes casos de lupus vulgar, de origen tuberculoso, le parecieron particularmente indicados para aplicar su técnica pues, por una parte es sabido que el lupus vulgar está causado por el bacilo tuberculoso, que es una enfermedad local y con frecuencia bastante superficial y por otra parte es conocido que la luz es capaz de matar los bacilos tuberculosos.

La lámpara de Finsen fue inventada por el danés que lleva su nombre para el tratamiento de diversas afecciones por medio de la radiación ultravioleta. Fue empleada para casos de raquitismo y enfermedades dermatológicas.


Finsen dirigió una pequeña clínica de fototerapia, basado en sus propias investigaciones. Publicó sus resultados preliminares en 1897. La gran incidencia de casos de tuberculosis cutánea que se registraban en aquel momento y para los que no existía en aquel entonces ningún tratamiento eficaz,  hizo que este trabajo fuera acogido con gran expectación. Cuando asistió al Congreso Internacional de  Dermatología de París en 1900 para comunicar una experiencia más amplia, fue acogido casi como un héroe. En 1903 le otorgaron el Premio Nobel de Medicina, como padecía una pericarditis constrictiva crónica,  no pudo ir personalmente a recoger el premio, y comentó cuando se lo comunicaron: "Me lo han dado este año porque el año próximo ya será muy tarde". Y efectivamente, el año siguiente falleció a los 44 años de edad.  A pesar de que Finsen no pudo dilucidar con exactitud si la mejoría de los enfermos era debida a la acción bactericida o al propio efecto de los rayos ultravioleta sobre los tejidos, la finsenterapia constituyó un gran avance terapéutico y sentó las bases de la moderna fototerapia.

Más información y fuentes:

https://www.hidden-nature.com/niels-ryberg-finsen-fundador-de-la-fototerapia/

https://www.historiadelamedicina.org/finsen.htm

http://xsierrav.blogspot.com/2016/10/finsen-y-la-curacion-por-la-luz.html

https://www.nlm.nih.gov/exhibition/picturesofnursing/exhibition2.html

https://twitter.com/cateterdoblej/status/1063785695498649602/photo/1

 

 



jueves, 25 de noviembre de 2021

La enfermera Paula Gil asume la presidencia de Médicos sin Frontera España.

Paula Gil Leyva tomó posesión de su cargo el pasado 22 del corriente mes, tras haber sido elegida para la presidencia de Médicos Sin Fronteras España en la XXXVI Asamblea General celebrada el pasado sábado 2 de octubre en Barcelona, sustituyendo a David Noguera Hancock después de cinco años de presidencia desde octubre de 2016. 

Foto de Paula Gil. Fuente: Europapress.

Gil Leyva es diplomada en Enfermería por Escuela Universitaria del Mar de la Universidad de Barcelona con sendos posgrados en cuidados de enfermería en urgencias prehospitalarias por la Universidad de Girona y en Género e Igualdad por la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Barcelona. Su primer proyecto con MSF fue en Angola, en 2003, como enfermera en el programa de nutrición en Matala. En los años posteriores, volvió a este país en dos ocasiones para coordinar las actividades en Kuvango (2004) y en Uige (2005-2006). Entre 2007 y 2010, fue coordinadora de proyectos del programa de atención al VIH de MSF en Mozambique, en la ciudad de Lichinga primero, y en la capital, Maputo, posteriormente. Sus primeros años en los proyectos de MSF los combinó con trabajos temporales como enfermera en el servicio de Urgencias del Hospital de Palamós. Posteriormente, sus funciones han estado relacionadas con la gestión de recursos humanos, tarea que le ha llevado a diferentes puestos en esta área: responsable de puestos de coordinación médica, ginecología, anestesia y cirugía, y del equipo de emergencias. También ha sido responsable de Recursos Humanos en el Departamento de Operaciones. En los últimos años, ha ocupado posiciones temporales en diferentes proyectos: desde la coordinación de operaciones en República Centroafricana pasando por la respuesta a la emergencia nutricional en Angola.

"El mundo está cambiando radicalmente, no sólo tenemos por delante los enormes desafíos de siempre, sino que ahora además asistimos con indignación a retrocesos injustificables en derechos fundamentales, retrocesos que se sustentan en discursos anacrónicos que nos llevan de vuelta a un mundo que ya no debería existir y que criminalizan el trabajo humanitario. Por ello, la apuesta de priorizar la atención a las poblaciones más castigadas por la violencia es la más valiente que podíamos hacer", ha afirmado Paula Gil.

Más reciente en España ha coordinado los recursos humanos en la emergencia del Covid-19. Especializada en género, diversidad e inclusión, Paula Gil conoce MSF desde diferentes ángulos: enfermería, coordinación de equipos, recursos humanos, operaciones, incidentes críticos, formación y el trabajo con otras secciones. Los últimos años los ha dedicado a la prevención y a la gestión de casos de abusos como responsable de Comportamiento y Ética de la organización.

Más información y fuentes:

https://www.europapress.es/epsocial/cooperacion-desarrollo/noticia-paula-gil-nueva-presidenta-medicos-fronteras-espana-20211122184004.html

https://www.redaccionmedica.com/secciones/enfermeria/la-enfermera-paula-gil-presidenta-de-medicos-sin-fronteras-espana-3062

https://es.linkedin.com/in/paula-gil-leyva-396ba635